El templo maldito de Fernando Alonso

Alonso, en el paddock del circuito de Spa. /
Alonso, en el paddock del circuito de Spa.

El circuito de Spa Francorchamps está considerado como una de las grandes pruebas del Mundial, con la famosa curva Eau Rouge como la joya de la corona

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMADRID

Se acabaron las vacaciones. Con un moreno nada casual y más relajados después de la tensión que nos dejó el Gran Premio de Hungría, la Fórmula 1 regresa a la competición en el circuito de Spa Francorchamps. El trazado belga es uno de los más espectaculares y emocionantes del calendario, y es el favorito para prácticamente todos los pilotos. La famosísima subida de Eau Rouge es una zona que cualquier piloto quiere trazar a los mandos de un monoplaza, aunque no todos son capaces de llevarla al límite. En el argot, este es uno de los circuitos considerados de 'manos', donde un mínimo fallo puede dar al traste con todas tus opciones.

Si hablamos de 'manos' al volante, obviamente muchos dirigen su mirada hacia Fernando Alonso. El piloto asturiano se ganó el pase a la Fórmula 1 con una épica y muy recordada victoria aquí en sus tiempos en la F3000, en el año 2000, pero desde entonces le persigue una curiosa maldición: nunca ha conseguido ganar aquí en un F1. Cuenta con tres podios, los mismos que hombres como Giancarlo Fisichella o el propio Lewis Hamilton, pero las circunstancias se han aliado en su contra para que no culmine en lo más alto una carrera en este auténtico templo del automovilismo. El propio Alonso tiene un recuerdo un tanto amargo aquí, cuando hace dos años sufrió un espectacular accidente con Romain Grosjean que podría haber sido mucho más grave. «Tengo un trofeo menos de campeón del mundo, pero gané una vida», tuiteaba el asturiano, en alusión a aquel 'cero' que le privó de llegar en mejores condiciones a la recta final del campeonato.

Después del segundo puesto en Hungría, la moral de Alonso está alta. El descanso le ha venido muy bien para recolocar las ideas, despejar las dudas acerca de su futuro en la Fórmula 1 -aunque aún no se sabe a ciencia cierta dónde correrá el año que viene- y coger fuerzas para la segunda parte de la campaña. Todo lo que sea repetir un puesto en el cajón será un éxito y golpe de ánimo muy serio para Alonso, pero todo sigue igual que antes del parón: los Mercedes llevan la batuta. Todo lo que no sea ver de nuevo a Rosberg y Hamilton peleando por la victoria será una sorpresa mayúscula, y salvo que se cuelen los Williams o los Red Bull, todo apunta a un nuevo dominio total de la escuadra de las flechas plateadas. Hamilton ya sabe lo que es ganar aquí, lo hizo en 2010, pero Rosberg sigue inédito en este circuito. Eso no significa que el británico lleve el sombrero de favorito, ya que Kimi Räikkönen ha ganado en Spa cuatro veces y pocos apuestan por el finlandés.

Como siempre, la climatología en esta zona de Bélgica será uno de los grandes enemigos a batir. La lluvia tiene prevista su aparición el sábado, si bien el domingo también puede hacer una entrada estelar que le pondría más dificultad a un Gran Premio ya de por sí complicado. Pirelli ha optado por los compuestos blandos y medios para este circuito, los mismos que ya se usaron en Australia, Bahrein, China y Hungría, pero las bajas temperaturas -este jueves apenas se superaron los 25 grados- serán un factor diferencial a la hora de encontrar la puesta a punto perfecta.

De Le Mans a la Fórmula 1

Una de las imágenes del fin de semana estará al fondo de la parrilla. Las circunstancias económicas que atraviesa la escudería Caterham provocará este fin de semana una imagen un tanto insólita. Por una carrera, veremos a un piloto de fuera del paddock competir en un Gran Premio de Fórmula 1: en Caterham, Kamui Kobayashi será sustituido por André Lotterer.

Lotterer no es, ni mucho menos, un desconocido para los aficionados al automovilismo. En su haber cuenta con tres victorias en las 24 Horas de Le Mans, la última este mismo año, y ya fue piloto probador de la escudería Jaguar a principios de la década. De hecho, estuvo a punto de ser el sustituto de Pedro de la Rosa en 2003, pero se decantaron por Mark Webber y Antonio Pizzonia. Lotterer ha llegado a un acuerdo con los nuevos responsables de Caterham para cambiar, por un fin de semana, su habitual Audi R18 con el que compite en el Campeonato del Mundo de Resistencia por el CT05. Será uno de los debuts más tardíos de los últimos tiempos, ya que Lotterer se estrenará en un GP de Fórmula 1 a los 32 años.