Balonmano

«Tras el embarazo me notaba más segura y con más fuerza»

«Tras el embarazo me notaba más segura y con más fuerza»
Sonia Tercero

Masha Boklashchuk | Jugadora del Sporting La Rioja

Diego Marín A.
DIEGO MARÍN A.Logroño

Masha Boklashchuk, ucraniana de 39 años, es jugadora del Sporting La Rioja desde hace cuatro años (suma 12 en España) y es madre de un hijo de 15. «Me quedé embarazada a los 23 años, y llevo jugando como profesional desde los 16», recuerda Masha, con una amplia experiencia en el balonmano femenino español, habiendo defendido las camisetas del Adesal Córdoba, Rocasa Gran Canaria, Castro Urdiales, Puerto Sagunto y Kukullaga.

La extremo zurda recuerda cómo su gestación, cuando jugaba en el Spartak de Kiev, le privó de disputar un Mundial con Ucrania, que además servía de preolímpico. «Continué jugando hasta los cuatro meses de embarazo, pero después lo tuve que dejar», explica Masha, quien confiesa, además: «Me alegré mucho de que mi selección se clasificara para los Juegos Olímpicos, pero yo no pude ayudar porque me quedé con mi hijo en casa». El regreso de Masha Boklashchuk a las canchas fue rápido, cuando su hijo cumplió tres meses, con «la suerte» de que pudo dejar a su bebé con su madre y con su hermana, que le ayudaron y le ofrecieron «la libertad necesaria para poder dedicarme de nuevo al deporte». Porque el balonmano para Masha siempre ha sido una profesión. De alguna manera, además, Masha regresó con más fuerza. «Tras el embarazo, aunque me costó recuperarme, me notaba más segura y con más fuerza», afirma. El caso de Masha es casi excepcional, no es habitual que haya profesionales en el balonmano español que sean madres. «Volvería a hacerlo», advierte.