Campeonato de Europa de hípica

Claudio Castilla: «La hípica está al alcance de todos, y yo soy ejemplo de ello»

El jinete jerezano Claudio Castilla./Dean Mouhtaropoulos (Fei)
El jinete jerezano Claudio Castilla. / Dean Mouhtaropoulos (Fei)

El jinete jerezano ha sido el mejor de los españoles en Rotterdam y estará en los Juegos Olímpicos de Tokio, donde buscará superar el Diploma de Río

JESÚS BALLESTEROSRotterdam

Claudio Castilla Ruiz es capaz de sacarte una sonrisa a miles de kilómetros de su tierra. Que un jerezano pueda hablar con un malagueño en Rotterdam en los Campeonatos de Europa de Hípica no es lo habitual y, por ello, la chispa salta a los pocos segundos de conversación. Tanto que uno acaba hablando de las mejores playas de Cádiz o las bondades de Andalucía tras repasar, eso sí, su gran participación en la cita holandesa del circuito de la Federación Internacional de Hípica (FEI por sus siglas en inglés) y todo lo que está por venir para el equipo de Doma en los Juegos Olímpicos de Tokio. Su historia no es la típica en este mundo de la hípica

¿Cómo valora su paso por la cita de Rotterdam?

Estoy muy contento con los resultados porque como equipo hemos vuelto a estar a la altura, hemos hemos estado entre los seis mejores equipos de Europa que es muy importante para el año que viene. Y muy contento con mi caballo, lo ha dado todo. Gracias a todos. Ha sido un gran concurso y, además, he podido estar en la final entre los mejores fue la guinda del pastel.

Ha finalizado en décimo segunda posición y menuda ovación se ha llevado.

Este deporte tenemos que hacer que llegue más al público, tenemos que conseguir transmitir más. Y es lo que yo intento día a día. Hay que estar cerca de la gente y por mi forma de ser a mí no me gusta dejar indiferente al público. O triunfamos o que te coja el toro (risas). Hay que darle a esto un poco de riesgo, de animación. Me salió bien el ejercicio de la final y la gente lo ha disfrutado y eso es muy importante.

El equipo de Doma llegaba a Rotterdam mucho más relajado que los compañeros de Saltos que lo han pasado verdaderamente mal.

La verdad es que los compañeros trabajan una barbaridad, pero a este nivel es durísimo. Ya conseguimos en Tryon la clasificación pese a las condiciones meteorológica que fueron muy duras para los caballos y a Holanda veníamos más tranquilos, pensando en no perder las posiciones porque todo se queda grabado y queríamos dejar a España en lo más alto.

Hablando de condiciones meteorológicas concretas, ¿cómo se prepara esto?

Ya no has comunicado la dirección técnica de la Federación que habrá un calor tremendo y por eso se hacen estas visitas previas al evento, para graduar y ver las condiciones que nos vamos a encontrar para ir lo más preparado posible. También pienso que de cara al año que viene buscarán concursos de zonas de calor, húmedas, para que se parecen a Tokio.

¿Los caballos necesitarán atención especial?

Hay que cuidar a los caballos. Existe una simbiosis entre jinete y caballo que hay que cuidar. Incluso hay que preparar a los caballos psicológicamente, hay que tenerlos fuertes, con ganas.

¿Cómo afronta esta espera de cara a poder participar en otros Juegos Olímpicos?

Queda mucho, pero es verdad que en los primeros juegos siempre te coge mal. El caballo era muy joven, ahora está mucho más consagrado los jueces lo tienen más visto. Ahora puede uno arriesgar más, sacar más.

Tras el Diploma Olímpico de Río, ¿con qué aspiraciones debe ir España a Tokio?

Pues si seguimos así, creo que debemos aspirar a lo máximo. Tenemos compañeros que viene muy fuerte y que el año que viene pueden estar en plena forma, a ver si podemos estar entre los cinco mejores y lograr otro diploma.

En líneas generales, ¿cómo cree que está el deporte de la hípica?, ¿cómo respira?

En la parte centroeuropea y del norte de Europa tiene un auge tremendo: Dinamarca, Alemania, Holanda, Suecia crecen mucho. España también está creciendo, no con la misma rapidez y dimensión de público pero sí es verdad que tenemos una gran afición. Cada vez la estamos haciendo más cercana, intentando que no sea sólo un deporte de nivel adquisitivo alto, que sea asequible. Ahí tiene mi caso, nunca me faltó de nada, pero no tuve grandes medios. Intento transmitir mi ejemplo para que a otra gente piense que todo es posible.

¿Piensa que este es un deporte que está al alcance de todo el mundo?

Yo pienso sinceramente, y te lo digo por mi experiencia, que sí. No es fácil, nada lo es. Nadie te obliga a meterte en ningún deporte, ni en ninguna empresa ni en ninguna carrera. Yo la he pagado con trabajo, esfuerzo y con lo poquito que tenía. A los chavales que les doy clase o a mis hijos siempre les digo que este deporte, aunque no lo parezca, te hace guardar mucho la humildad. Hay gente que no, pero como en todos los deportes. Pero este deporte es muy bonito, que te quita de un montón de cosas de la calle que están demasiado al alcance de la gente joven. Es un deporte que te atrapa, porque el caballo requiere mucha atención.

Lejos de la competición, ¿cómo es su día a día?

Sí, tengo una cuadra en la que tengo mis caballos de competición y allí también doy formación a jóvenes y gente no tan joven.

Y para terminar, ¿qué hace un jerezano cuando no está trabajando o viajando para competir?

Pues estar con la familia y con mis dos críos con los que me gustaría estar más tiempo. Me encanta hacer deporte, jugar al fútbol o al paddel. No sé, lo normal (risas).