Asier Bidaburu conquista la Subida a Clavijo

Un momento de la prueba/Sonia Tercero
Un momento de la prueba / Sonia Tercero

Diego Marín A.
DIEGO MARÍN A.Logroño

Doce años después, el automovilismo regresó a Clavijo. El puerto referencia del deporte del área metropolitana de Logroño por su cercanía a la capital y también por ser muy asequible, acogió ayer la XXXVI Subida a Clavijo, organizada por la escudería D5+ Racing Club. El evento fue todo un éxito porque no sólo contó con 43 pilotos participantes (otros tres inscritos no tomaron la salida), sobre todo navarros, riojanos, vascos y catalanes, también consiguió convocar a multitud de espectadores, más de un millar, en las faldas de la montaña y el castillo, la mayoría reunidos entorno a los últimos 500 metros, en los que la organización recuperó el viejo tramo de la carretera, con dos espectaculares curvas de herradura.

En la prueba, puntuable para los campeonatos de La Rioja y Navarra de montaña y que contó con un tramo de 3,3 kilómetros y un desnivel de unos 300 metros positivos, con rampas de hasta el 10%, se disputaron tres mangas oficiales, tras las cuales se coronó campeón Asier Bidaburu (Gernika Racing). El piloto vasco, que ya ganó en septiembre la Subida a Valdezcaray, logró un mejor tiempo de 1:40.734 minutos en su segunda manga. Después de finalizar el primer tramo Bidaburu explicaba que para su fórmula 1, el único de la competición, «está complicado porque hay un par de curvas muy viradas, pero ya le he cogido el truco, así que bastante bien, aunque no tenemos apenas dirección, pero el trazado es muy interesante porque es muy técnico, es como si fuera otra modalidad».

El segundo clasificado fue el andorrano Gerard de la Casa (Baporo Motorsport), campeón nacional de la especialidad, quien compitió con un Seat Córdoba WRC gracias al que pudo parar el cronómetro en 1.43.771 en la última manga. De la Casa ya había competido y ganado en Clavijo tiempo atrás, aunque entonces el circuito, sobre todo la parte final, era distinto. «Hace veinte años que no estaba aquí y no me acordaba de nada, pero el circuito es muy bonito, en la parte final hay mucho público, está a rebosar y es de diez», señaló el piloto andorrano, que fue el primero de la categoría de turismos (carrozados).

Entre los monoplazas el segundo fue el riojano Luis Miguel Alonso (Automóvil Club Arnedo), quien con un GT 1.000 hizo un mejor tiempo de 1.50.378 en el último tramo. Alonso, que fue décimo tercero en la general, fue el tercer mejor riojano, después de Antonio Ortuño, Diego Ezquerro y Adrián Muñoz, tercero, octavo y décimo, respectivamente. Otros riojanos en competición fueron Jesús Moro, Gotzon González, Alberto Terroba, Rodrigo Redondo, Daniel Balmaseda, Diego Martínez y Roberto Ibáñez. El tercer monoplaza fue el del navarro Abel Lombardo (Moncayo Motorsport), también con un GT 1.000, y quien realizó un mejor tiempo de 1.56.252 minutos en la última manga.

El citado Antonio Ortuño (D5+ Racing Club), organizador de la prueba, fue segundo de la categoría de turismos y el primer riojano, pilotando su reconocible y llamativo Mitsubishi Lancer Evo VI naranja, con el que marcó 1.44.376. «De los veinte años que llevamos compitiendo, como yo mucha gente, hemos echado los dientes en Clavijo, cuando nos subían nuestros padres a verlo y después venías en bicicleta, era algo de la afición riojana. A todos los críos que hay hoy aquí esto les marcará. Hemos estado un año y medio trabajando», declaró.

El reasfaltado del último y nuevo tramo, unido a la niebla que se cernió ayer sobre Clavijo y que apenas permitía ver a 300 metros, humedeció la carretera, exigiendo más pericia a los pilotos. «La zona nueva patina mucho porque no está pisada por los coches y la grasilla de la obra la notamos, hay que tener cuidado. Además, es un tramo muy estrecho, muy técnico, cada uno pasa como puede», admitió Ortuño. Pero el público amortiguó la dificultad: «La cantidad de gente que hay es un aliciente, disfruta de la carrera. Si no viniera nadie, a mí no me motivaría ni como piloto ni como organizador». Así, en el kilómetro rápido del circuito el piloto logroñés consiguió superar los 200 Kms/h con su bólido.

Tercero en turismos fue el vasco Javier Elortegi (Iparralde Racing Urduliz), al volante de un vistoso y tuneado Seat 600 JTR, quien, a pesar de no realizar la manga de reconocimiento, logró un tiempo de 1:47.029 en el último tramo.

 

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