Cadena perpetua por asesinato para un exjugador de fútbol americano

Aaron Hernández durante el jucio. /
Aaron Hernández durante el jucio.

Aaron Hernández mató al novio de su hermana

COLPISA / AFPNueva York

El exjugador de la Liga Nacional de Football Americano (NFL) Aaron Hernández fue encontrado culpable de asesinato en primer grado y condenado a cadena perpetua este miércoles, tras siete días de deliberaciones de un jurado del condado de Fall River, estado Massachusetts.

El exjugador de los Patriots de Nueva Inglaterra fue sentenciado por el asesinato en junio de 2013 de Odin Lloyd, un jugador de fútbol americano semiprofesional del área de Boston, que estaba saliendo con la hermana de la novia de Hernández.

Vestido con un traje gris y corbata negra, Hernández, de 25 años, se sentó después que el jurado lo declarara culpable de asesinato en primer grado y de otros dos cargos por posesión de armas y munición.

Hernández ha estado en prisión desde su detención el 26 de junio de 2013. Fue liberado por los Patriots horas después de haber sido puesto bajo custodia policial.

Los fiscales dijeron que Hernández y dos cómplices, Ernest Wallace y Carlos Ortiz, condujeron a Lloyd a un parque industrial en North Attleboro, Massachusetts, donde le dispararon varias veces y le dejaron tendido. Un corredor encontró el cuerpo de Lloyd el 17 de junio de 2013, a menos de una milla de la casa de lujo de Hernández. El arma homicida nunca fue encontrada.

Los fiscales llamaron a más de 130 testigos en un esfuerzo por demostrar que Hernández disparó el gatillo de la pistola que mató a Lloyd.

En su discurso de cierre, el abogado defensor James Sultan había reconocido por primera vez desde que comenzó el juicio en enero que Hernández fue testigo de la matanza. Pero el abogado dijo que el delito pudo haber sido cometido por Wallace u Ortiz, quienes serán juzgados por separado por cargos de asesinato. "Era un chico de 23 año, quien fue testigo de algo", dijo Sultan. "Un asesinato impactante. Comprometido por alguien que conocía. Él no sabía qué hacer."

El fiscal William McCauley había implorado a los miembros del jurado estudiar minuciosamente la prueba, diciendo que daría lugar a una conclusión de culpabilidad de Hernández por el cargo de asesinato en primer grado. La jueza Susan Garsh dijo a los miembros del jurado que dependía de ellos si estaban dispuestos a hablar con los medios de comunicación después de alcanzar su veredicto.