Jornada 5

Ni puede el Atlético ni quiere el Celta

Álvaro Morata y Diego Costa se lamentan de una ocasión fallada. /Afp
Álvaro Morata y Diego Costa se lamentan de una ocasión fallada. / Afp

Rubén mantiene el 0-0 en un partido dominado por los rojiblancos, peligrosos únicamente desde los laterales

MIGUEL OLMEDAMadrid

Tuvo que rebuscar el Celta en lo más profundo del baúl 'cholista' para encontrarle de una vez las cosquillas al Metropolitano. Defendiéndose como gato panza arriba de la colección de centros laterales de Trippier y Lodi, alargando los saques de puerta desde la primera mitad, exasperando a una grada que pronto perdió la paciencia, en fin, llevándose el punto que venía buscando a Madrid. Mismo botín pero distintas conclusiones de las que saca en claro el Atlético, a quien esta vez no le funcionó ni el 'plan A' ni el 'plan B' y podría acabar la jornada fuera de los puestos de Champions.

0 Atlético

Oblak, Trippier, Felipe, Giménez, Lodi, Héctor Herrera (Thomas, m. 60), Koke, Saúl, Joao Félix (Morata, m. 68), Correa (Vitolo, m. 60) y Diego Costa.

0 Celta

Rubén Blanco, Hugo Mallo, Aidoo, Araujo, Olaza; Okay (Pape Cheikh, m. 65), Santi Mina, Lobotka, Rafinha, Denis Suárez (Brais Méndez, m. 72), Iago Aspas (Sisto, m. 87)

Árbitro
Melero López (C. Andaluz). Amonestó a Koke, Saúl y Costa por parte del Atlético, y a Aidoo, Aspas, Rubén, Cheikh y Olaza por parte del Celta.
Incidencias
partido correspondiente a la sexta jornada de LaLiga Santander, disputado en el estadio Wanda Metropolitano ante 57.701 espectadores.

Que levante la mano quien pensase en julio que a estas alturas los relevos de Juanfran y Filipe ya estarían dando de sí como lo andan haciendo. Ni el más optimista de la grada del Metropolitano ni el más confiado de la Dirección Deportiva rojiblanca esperaba un rendimiento inmediato tal que este. Kieran Trippier, fisionomía de 'hooligan' y una diestra de terciopelo, dispuso nada más empezar la asistencia de la tarde, rematada por Felipe y despejada por Rubén, todo reflejos. Ahí comenzó el festival de centros del carrilero inglés, lo más peligroso del Atlético en una primera parte anodina por lo demás. La fiesta se la montasen las peñas en su día.

Héctor Herrera, que superó con nota el examen de su debut en Champions, recuperó todos los balones posibles en el centro del campo, pero no le pidas un control orientado. Sin velocidad para circular la pelota, Joao Félix acusó antes que nadie el paso atrás del Atlético, que empezó presionando en 4-3-3 y robando balones en campo del Celta, pero que pronto replegó en el habitual 4-4-2 y fio todo su ataque a la inspiración de los laterales o a un chispazo de el trío ofensivo. Por allí andaba Diego Costa para estrenar su casillero de tiros a puerta esta Liga con un cabezazo en un córner de Trippier y poco más. Por allí andaba Correa, de traspasado a indiscutible en tres semanas, tan eléctrico e impreciso como tenía acostumbrado al personal.

El Celta, entre tanto, intentaba aprovechar el más mínimo espacio para frotar la lámpara de sus pequeños genios. Iago Aspas y Denis Suárez no fueron suficientes, pero casi, para crearle peligro al Atlético menos intimidante en defensa de la era Simeone. El resto del equipo parecía empeñado en amarrar un empate para el que sí que bastaron tres intervenciones de Rubén: la primera al cabezazo de Felipe, otra a un remate mordido de Joao Félix y una tercera a un zapatazo de Lodi, para echarle el cerrojo a su portería definitivamente.

Simeone envidó a grande recién cumplida la hora, con Thomas y Vitolo a la par y Morata casi a la seguidilla. De poco le sirvió porque ni el ghanés puso la fluidez que le faltaba a Herrera, ni el canario el acierto que no tenía Correa. Tampoco Morata bastó para rematar el carrusel de envíos desde la izquierda de Renan Lodi, el mejor atlético en la segunda parte, aunque siempre le falló un centímetro. El día que el brasileño afine en los centros se van a poner morados los delanteros rojiblancos. Buena falta les hace a ellos y a su equipo.