El histórico efecto 'Zizou'

Zidane, en el banquillo. /
Zidane, en el banquillo.

Apuesta personal de Florentino, el técnico marsellés generó empatía desde el principio y acumuló récords hasta la victoria final

IGNACIO TYLKOMadrid

«Sólo miro al próximo partido, no a mi futuro. Soy feliz en el Real Madrid, donde trato de aprender cada día, pero sé que si los resultados no son buenos, te vas a casa». Desde que el 9 de enero del pasado año se estrenó al frente del banquillo merengue con un 5-0 ante el Deportivo, Zinedine Zidane supo bien dónde estaba y no varió su discurso.

En un club presidencialista, ya que Florentino Pérez no requiere de directores deportivos para tomar las decisiones clave, su contratación fue un gran acierto del alto dirigente. Había sido un jugador legendario, símbolo del madridismo desde su antológico gol de volea al Bayer Leverkusen en la final de Glasgow que valió la novena, pero su bagaje como entrenador era escaso. Fue segundo de Carlo Ancelotti, un maestro para el marsellés, y había conducido con más pena que gloria al Castilla.

Tras la destitución de Rafa Benítez, la mayoría creía que no era el momento para que Zizou tomara las riendas del primer equipo. Pero era un perfecto conoceder de la idiosincrasia del club y desde el principio supo manejar todo con inusitada tranquilidad. Como si fuera una mezcla elaborada entre Del Bosque y Ancelotti. Se ganó a los jugadores, con los que mostró una complicidad especial, encontró siempre el cariño de la afición y fue bien ponderado por la prensa gracias a su buen talante y a esa forma tan personal de responder a las cuestiones sin polemizar, ni perder la sonrisa.

Su llegada al banquillo tuvo efectos balsámicos sobre todos los estamentos del club. No paró de pulverizar registros hasta consumar un título de Liga que había esperado cinco temporadas. Si el Madrid superá a la Juventus en la final del 3 de junio en Cardiff, firmaría un doblete inédito desde hace 59 años.

No le dio tiempo a ganar la pasada Liga, aunque se quedó a sólo un punto del Barcelona, pero sus números fueron soberbios: 17 victorias, dos empates y sólo una derrota, la sufrida el 27 de febrero en el Bernabéu ante el Atlético (0-1). En total, 63 goles a favor y 16 en contra. La undécima, conseguida por penaltis en Milán ante su eterno rival, fue el premio a su enorme trabajo.

En esta Liga, 29 triunfos, seis empates y sólo tres derrotas, con 106 goles a favor y 41 en contra. En sus primeros 365 días de trabajo y 53 partidos oficiales, sólo esa derrota ante los colchoneros y la de Champions en Wolfsburgo. Bajo su mando, el Madrid logró el récord de 16 victorias consecutivas, hasta que el Villarreal cortó esa racha en el Bernabéu (1-1). En otro registro único, encadenó 11 triunfos en el tramo final del pasado campeonato.

En su Liga virtual de 38 jornadas, a caballo entre dos ejercicios, Zidane sería el campeón con 96 puntos, 9 de ventaja sobre el Barça y 17 sobre el Atlético. Igualaría el récord de «puntaje que tenía el chileno Pellegrini desde 2010. Los siguientes son Mourinho y Miguel Muñoz, con 92.

¿De la undécima al doblete?

Zidane también puede presumir de ser el más rápido en alzarse con tres títulos. En apenas once meses, levantó la Champions, la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes, para desgracia de Sevilla, Atlético y Kashima Antlers de Japón. Los merengues parecían invencibles y se mantuvieron invictos durante 40 partidos, hasta que el pasado abril el Sevilla de Sampaoli se impuso en Liga tras caer eliminado en la Copa.

Aunque su Real Madrid se ha sabido adaptar a casi todos los registros y se maneja bien tanto al ataque como al contragolpe, el tremendo potencial ofensivo ha quedado reflejado en los 64 encuentros seguidos marcando, a 11 partidos del récord del Santos de Brasil.

Aunque en ocasiones ha sido criticado por insistir en la BBC y por poca cintura táctica, Zidane ha hecho de las rotaciones un arte y ha sido el único capaz de convencer a Cristiano Ronaldo de que era necesario su descanso. Ha sabido dosificar con precisión matemática a cada uno de los jugadores que conforman la plantilla del Real Madrid y todos han llegado frescos al tramo decisivo.

Es el equipo que ha distribuido mejor los esfuerzos y minutos de sus jugadores, hasta el punto de que 20 están por encima de los 1.000 minutos, algo que no había ocurrido jamás en este club. El tiempo y los resultados le dieron la razón a Zidane, quien puede prolongar en breve su contrato por dos años. El colombiano Jamés Rodríguez y el madrileño Álvaro Morata, además de Isco cuando Bale no estuvo lesionado, son los únicos que se han sentido agraviados.