El Madrid se corona sin sufrimiento

Los jugadores celebran el título. /
Los jugadores celebran el título.

IGNACIO TYLKOmadrid

Por una de esas casualidades del destino y por esa victoria del Barça en el Bernabéu que apretó de lo lindo el campeonato a falta de cinco jornadas, el Real Madrid se juega su primera Liga en cinco años en la jornada final y en La Rosaleda ante el Málaga de Míchel, uno de los grandes símbolos del club blanco, figura clave de la histórica Quinta del Buitre y protagonista directo en los dos títulos perdidos por los merengues en Tenerife. Tras haber hecho los deberes con muy buena nota en estos últimos encuentros y de aprovechar la bola extra de Balaídos, al equipo de Zinedine Zidane le basta con un simple empate para coronarse campeón en un escenario con tradición merengue.

Aunque Míchel afirme que nada tiene que ver este momento con aquellas Ligas perdidas de forma consecutiva por su Real Madrid en el Heliodoro Rodríguez López en 1992 y 1993, el morbo está servido. Los equipos, las ciudades y las circunstancias son muy diferentes, pero los paralelismos entre Jorge Valdano, entonces técnico chicharrero, y Míchel son inevitables. Luis Enrique, técnico del Barça, echó aún más pimienta a este duelo al asegurar que si el Málaga fue capaz de vencer a los azulgrana, también puede imponerse a los blancos. El preparador asturiano es de los que confía en la profesionalidad de su íntimo amigo Míchel, tanto que ambas familias se han dejado ver veraneando juntas por Ibiza.

El imponente Real Madrid de Zidane, avalado por sus resultados, su mentalidad ganadora, su enorme pegada y los goles decisivos anotados por Cristiano Ronaldo (13 en los últimos ocho partidos), huye de viejos fantasmas. Nada debería sorprender a un equipo lanzado, con el récord nacional de 63 partidos consecutivos marcando y capaz de firmar su mejor temporada a domicilio, con más goles incluso lejos del Santiago Bernabéu (56 por 48 de local). En las últimas cinco visitas, nada menos que 21 goles sellados, tantos como los encajados fuera de casa en todo el campeonato.

Números brutales para un equipo que se presenta fresco en La Rosaleda gracias a la política de rotaciones que ha seguido Zidane . Tiene a casi todos los jugadores implicados y felices de sentirse importantes. El colombiano James Rodríguez y el ariete Álvaro Morata han cumplido cuando han salido, sobre todo el madrileño, pero son los únicos jugadores de renombre que desean un cambio de aires este verano.

«Estamos bien, pero nos queda lo más complicado», insiste Zidane, a dos finales de poder conseguir un doblete Liga-Copa de Europa inédito en este club desde hace 59 años. Promete salir al ataque aunque le sirva el empate. Apostará por el once que ha dado el paso definitivo hacia la conquista del título. Con Isco ocupando el hueco de Bale, cuya baja permitió un cambio de sistema con un cuarto centrocampista que ha sido clave. Tanto como el «dulce momento» goleador de un Cristiano que admitió los descansos y recoge los premios en su carrera hacia el quinto Balón de Oro. El único cambio que puede introducir Zizou respecto a los últimos choques es el de Nacho por Danilo para ganar en consistencia defensiva. Viajó toda la plantilla, incluidos los lesionados Pepe, Carvajal y Bale.

El plus de Isco

El Málaga, que cobraría un millón de euros por el traspaso de Isco si el Madrid es campeón y algo menos por mantener la undécima plaza, trata de escapar de las suspicacias y prolongar su excelente racha, con solo una derrota en diez partidos. Los andaluces se juegan sólo el prestigio y el orgullo, pero pretenden dejar una buena imagen y emplearse con intensidad ante un club en el se formaron jugadores locales como Luis Hernández, Juan Carlos, Miguel Torres y Diego Llorente, ausente por la cláusula del miedo. Míchel ha dicho que es «más madridista que Valdano» y ha reconocido que hubiera preferido hacerle el pasillo a los campeones, pero se molesta cuando se duda de su profesionalidad y de la de sus jugadores.

Los antecedentes son halagüeños para el Real Madrid, pues en sus 15 duelos más recientes contra el Málaga sólo perdió una vez como visitante (3-2) y fue en 2012 con el chileno Manuel Pellegrini en el banquillo. Además, empató cinco encuentros, el más reciente por 1-1 la pasada temporada, y venció en nueve, algunos de ellos por goleada. Míchel recupera al centrocampista Camacho, tras cumplir sanción, y parece que Demichelis, que tras este partido se retirará, se perfila como sustituto de Llorente. Para los malpensados, cobra todo el protagonismo el polémico tuit del jeque Abdullah ben Nasser Al Thani, propietario del Málaga multado con 3.500 euros por la Comisión Antiviolencia tras asegurar que «la escoria de Cataluña no olerá el campeonato». La Rosaleda se llenará hasta la bandera para una jornada histórica que nadie quiere perderse.