Contracrónica

Bálsamo insuficiente, pitada al descanso y todo pendiente del clásico

Julen Lopetegui da instrucciones durante el partido ante el Viktoria Pilsen/AFP
Julen Lopetegui da instrucciones durante el partido ante el Viktoria Pilsen / AFP

Los goles de Benzema y Marcelo y una victoria pírrica ante el Viktoria Pilsen no arrojan suficiente luz sobre el futuro de Lopetegui

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉSMadrid

El ambiente ya se presumía enrarecido mucho antes de comenzar el partido entre el Madrid y el Viktoria Pilsen, con Lopetegui en el alero y un rival que invitaba a pensar en otras cosas, ante el que todo lo que no fuera ganar y convencer sería un nuevo revés para el técnico, otra piedra en el camino quizá insorteable esta vez. Sólo el habitual cambio de público de los partidos de Champions y el aura de este Madrid tricampeón en la máxima competición continental permitían cambiar los aires a un partido incómodo.

La afición madridista recibió a los suyos a su salida al calentamiento con división de opiniones y algunos leves silbidos. La nota festiva en el Bernabéu la ponían los aficionados checos. Ya con el partido en juego, el cabezazo al palo de Sergio Ramos en los primeros minutos llevaba a la grada los fantasmas de la derrota del sábado ante el Levante, en un nuevo episodio de la pelea con el gol de los blancos en las últimas semanas. Sin embargo, en esta ocasión Benzema se encargaba de despejar dudas y poner cuesta abajo el partido con el primer gol de la noche. Sólo fue un espejismo para una afición que comenzaba a desesperarse ante las ocasiones marradas y las llegadas de los checos a la portería de Keylor Navas, una de ellas clamorosa al filo del final de la primera parte. Todo ello desembocó en una sonora pitada al descanso que se convertía en una losa en la ya de por sí discutida continuidad de Lopetegui en el banquillo madridista.

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El gol de Marcelo calmó los ánimos en una noche que parecía encaminada a convertirse en definitiva para el futuro del técnico vasco, que arriesgó al descanso y dio la alternativa a Fede Valverde en el debut oficial del uruguayo, la mejor noticia de una noche gris. Pero de nuevo un espejismo. Hrosovsky volvió a evidenciar los problemas defensivos blancos con el 2-1 a diez minutos del final y de nuevo los pitos hicieron acto de presencia en el coliseo a orillas de la Castellana para no acallarse hasta el final.

El triunfo pírrico ante los checos no arroja luz sobre el sombrío futuro de Lopetegui, que optó una vez más por no conceder minutos a Vinícius. El brasileño parece haberse convertido en un dolor de cabeza más para el entrenador y además con un peso específico. El público del Bernabéu, ávido de la aparición de una nueva estrella tras dos veranos sin fichajes de relumbrón, esperaba ver al brasileño sobre el césped después de su gol de falta con el Castilla ante el filial del Celta y más teniendo en cuenta que no podrá estar en el Camp Nou por sanción y que el partido se presentaba propicio para dar minutos a un jugador que sólo ha disputado doce en lo que va de temporada: dos ante el Atlético y diez en Mendizorroza, sin tiempo apenas para mostrar nada.