Piqué: «Gracias a Kevin Roldán, contigo empezó todo»

Piqué saluda a los aficionados. /
Piqué saluda a los aficionados.

«Querían las tres y acá están las tres», dijo Messi a los aficionados

COLPISABARCELONA

Quién se lo iba a decir a los cientos de miles de culés que abarrotaron el centro de Barcelona para honrar a los héroes de Berlín que cuando hace meses el Barça cayó en Anoeta, se desató una crisis sin cuartel entre Luis Enrique y Messi y el equipo daba señales de estar partido en dos, en el mes de junio estarían celebrando por todo lo alto el segundo triplete. Pero el conflicto cohesionó al grupo y le hizo muy fuerte. Tanto que ha hecho historia por segunda vez en 120 años de vida. Y la gesta precisaba una celebración por todo lo alto, acorde al hito deportivo, que sitúa ya al cuadro blaugrana entre los cinco grandes de Europa.

Durante años fue un equipo poderoso, aunque le faltaba el brillo europeo. Wembley 92 abrió la veda y Berlín 2015 ha abierto las puertas del cielo azulgrana. Por ello, la fiesta del día después estuvo a la altura de la machada deportiva. El triplete de 2009, el primero, logró congregar a un millón de culés, una cifra insuperable. En esta ocasión, la cantidad de barcelonistas que se acercaron al centro de Barcelona a saludar a sus ídolos fue menor, varios centenares de miles. La fiesta de este domingo no tuvo la euforia de hace seis años, cuando el 'Pep Team' contagió de éxtasis a los suyos, pero no estuvo lejos. Lo que demuestra que la afición blaugrana se ha acostumbrado a ganar y además mucho.

La fiesta empezó sobre las 7 de la tarde. Los jugadores llegaron al aeropuerto y poco después se montaron en un autobús de dos pisos descapotable, en el que viajaban las tres copas conquistas este año y que les paseó durante tres horas por toda la ciudad, para que el gozo fuera colectivo. Los jugadores se entregaron, sobre todo Piqué, Mascherano, Luis Suárez o Neymar (que fue tan atento con el público, que incluso aceptó una hamburguesa desde la muchedumbre), aunque se reservaron para el gran recibimiento y el fin de fiesta que el club les había preparado en el Camp Nou.

Las localidades se agotaron por la mañana y 70.000 espectadores no quisieron perderse ni la despedida de Xavi, ni las dificultades de Messi con el micro. El que se salió del clásico guión y de la coletilla habitual del 'Visca el Barça' y 'Visca Cataluña' fue Piqué, que agradeció el triplete a Kevin Roldán, el célebre pinchadiscos colombiano que amenizó el cumpleaños de Cristiano Ronaldo, tras el 4-0 del Atlético de Madrid, y que fue el síntoma del derrumbe del Real Madrid. «Gracias Kevin Roldán, contigo comenzó todo», dijo Piqué, muy irónico y siempre acordándose del eterno rival. «Ya las volvemos a tener aquí», dijo sobre las tres copas. También Messi habló del triplete: «Como dije la última vez, quería las tres y acá están». «Este grupo tiene mucha ilusión por seguir ganando cosas», advirtió. Si Messi sigue enchufado, el Barça continuará con su década prodigiosa.

Xavi ejerció de maestro de ceremonias y se despidió por última vez, tras 17 años vestidos de azulgrana, del Camp Nou. «Os echaré de menos», dijo a la afición y a sus compañeros les agradeció el regalo de esta temporada y haber podido despedirse de esta forma. «Ha sido impresionante», afirmó. Luis Enrique no aclaró si seguirá, a pesar de que el presidente dejó caer que tiene contrato en vigor. «Seguimos haciendo historia, tres copas como tres soles», exclamó. El momento emocionante lo puso Daniel Alves, con palabras que sonaron a despedida. «No sé cuánto durará este sueño. No sé si ha llegado al final», dijo el brasileño con lágrimas mientras los aficionados le interrumpieron al grito de «¡Nooooo!» para que no se marchara del equipo. «Aquí fue feliz y aquí soy feliz. Si no estoy aquí aquí seguiré siendo feliz», añadió el brasileño el día en que se conoció la llegada de su posible sustituto: Aleix Vidal. La fiesta acabó con fuegos artificiales sobre un cielo, que este año ha sido azulgrana.