«Todavía no han visto nada», avisa Nikita Parris

Parris dispara un penalti contra Argentina/
Parris dispara un penalti contra Argentina

La insolente extremo, que cambia el City por el poderoso Lyon, revoluciona Inglaterra con sus regates

ANDY SCOTT/ EMMANUEL BARRANGUETNiza

Atención al regate. La inglesa Nikita Parris entró en la Copa del Mundo con un insolente túnel. «Y todavía ustedes no han visto nada», bromea la extremo, que lidera al equipo inglés, ya en octavos, en el Mundial de Francia 2019. «Sí, sí... ¡Miren los vídeos!», añade Parris, que jugará en el Lyon tras el Mundial. La escocesa Nicola Docherty tenía que haberlos visionado... Pero todo no ha sido brillo para la jugadora de 25 años, a imagen del penal que lanzó ante Argentina (victoria 1-0) y que sacó con una soberbia mano la portera Vanina Correa. Ante Escocia sí acertó desde la pena máxima (triunfo 2-1).

Su próximo reto es Japón, este miércoles en Niza. Parris, que debuta en una gran competición, e Inglaterra han comenzado bien en el Mundial. «Cada vez me digo; es el mismo terreno, con 22 jugadoras, once contra once. Pero no les voy a mentir, sentada en la habitación de mi hotel le decía a Abbie, mi compañera: 'Tengo cosquillas en el estómago'», explica Parris. «Ella solo me aconsejó irme a dormir. Lo hice y cuando me desperté, ya se habían ido», añade, sonriente.

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Para relajarse, cuenta con sus amigas en la plantilla. «Toni (Duggan), Mary Earps, Abbie (McManus) y yo somos las cuatro mosqueteras, siempre juntas», precisa. «Ellas me ayudaron cuando llegué al equipo de Inglaterra, las adoro y más que nunca las necesito», continúa, con una mención especial para Duggan, delantera del Barcelona. «Tiene la experiencia de una Copa del Mundo, mientras que para las otras es nuestra primera vez, ha estado genial con nosotras», añade.

Nikita domó los nervios nada más saltar al campo contra Escocia. Tiene fuego en las piernas y un sentido del regate que promete espectáculo. La jugadora guarda la audacia de su infancia en el barrio complicado de Toxteth, en Liverpool, famoso por los enfrentamientos de 1981 entre la comunidad negra y la policía, de donde viene también Howard Gayle, el primer jugador negro en portar la camiseta de los Reds. «Gracias a la gente del barrio estoy hoy aquí. Emplearon su tiempo y se esforzaron por mí, principalmente los profesores de la escuela y los educadores», explicó a la BBC.

Tras el fútbol en la calle, donde aprendió sus regates, Parris acudió al centro de tecnificación del Everton, comenzando en el primer equipo con 16 años. Luego fichó por el Manchester City, uno de los tres gigantes del fútbol femenino inglés junto con el Arsenal y el Chelsea. Además de driblar, a Parris se le da bien marcar goles: 19 la temporada pasada terminando segunda máxima artillera del campeonato tras la holandesa del Arsenal Vivianne Miedema (22).

Fan de Thierry Henry, del que ha devorado sus DVD, tras el Mundial se incorporará al Lyon, al que llega libre de contrato procedente del City. «Cuando el Lyon te viene a buscar, es un equipo que no se puede rechazar», señaló en Sky Sports. «Estoy muy emocionada, es el club más grande del mundo en fútbol femenino», añadió sobre el rey de Europa.