'Señor Ruiseñor' será interpretada en el Teatro Bretón los días 21 y 22 de septiembre a las 21 horas

Representación teatral 'Señor Ruiseñor' / Els Joglars

La compañía Els Joglars representará una obra cargada de actualidad, humor, sátira, esperpento e ironía en el contexto del conflicto catalán

ARANCHA JODRALogroño

La obra de teatro 'Señor Ruiseñor', interpretada por la compañía 'Els Joglars', será representada los días 21 y 22 de septiembre a las 21 horas en el Teatro Bretón de Logroño. Con este espectáculo, la capital inaugura las representaciones teatrales de las fiestas de San Mateo.

'Señor Ruiseñor' es una función que se enmarca en un contexto de actualidad: el conflicto catalán. El espectáculo, que fue presentado la temporada pasada en Madrid y que ya acuña mucho éxito, «asegura la diversión del público». Así lo ha explicado este jueves el director de la obra, Ramon Fontserè, en el Ayuntamiento de Logroño.

Acompañado por la concejala de Cultura, Carmen Urquía Almazán y el director del Teatro Bretón, Jorge Quirante, Fontserè ha definido la función como una «sátira, que aporta una gran dosis de humor, ironía y guasa en el contexto del conflicto catalán, tratándolo con ingenio, atrevimiento y mucha frescura».

Santiago Ruiseñor

La obra está basada en Santiago Rusiñol (1861-1931) un hijo de la burguesía catalana, huérfano desde su juventud. Santiago debía convertirse en un experto de la empresa textil, al igual que su abuelo. Sin embargo, elige el la pintura a pesar de que su abuelo califica el arte como «la peste negra».

Rusiñol simboliza una personalidad intensa y compleja, con una visión melancólica, amarga y desencantada de la vida. Un hombre dotado de un gran talento personal que deriva de la pintura y cuya figura en las más prestigiosas colecciones.

Santiago encarna el espíritu renacentista. El director de la obra define al protagonista como «un pintor, cómico, un muy buen dramaturgo, también coleccionista, gran trabajador, un ciudadano fantástico, humorista en calidad de anécdotas y el personaje que introdujo El Greco en España».

En definitiva, el señor Ruiseñor, un «bohemio de casa buena» representa la introducción a la vida vital y al arte. Su carácter ingenioso y cosmopolita hace de él un referente de lo que los españoles consideran la Cataluña cívica, culta y abierta al mundo.

Representación teatral de 'Señor Ruiseñor'
Representación teatral de 'Señor Ruiseñor' / Els Joglars

Sinopsis de la obra

Un jardinero de Parques y Jardines debe dejar de trabajar por culpa del reuma y le ubican en el Museo Ruiseñol, donde hará de Santiago presentando las visitas teatralizadas del Museo.

Al cabo de un tiempo, cuando el jardinero se ha enamorado del pintor, deciden transformar el Museo Ruiseñol en el Museo de la Identidad. A partir de aquí se crea un conflicto entre los dos mundos: el de Ruiseñol y el de los que defienden la identidad, a los que se les llama 'bárbaros'.

La obra es una reivindicación del arte como patria universal, a partir de Ruiseñol, contra las patrias identitarias.

Por qué

Con la obra 'Señor Ruiseñor', la compañía de teatro pretende hacer reflexionar sobre la destrucción de unos conceptos de vida libre, conceptos que no han sido todavía sustituidos en la actualidad. En Cataluña «se ha arrancado o falseado el pasado y de esta manera se ha podido configurar un orden inventado», explica Fontserè.

Solo se utiliza la parte de conocimiento y de tradición que conviene para contar un relato sesgado. Para Els Joglars, «Rusiñol es la antítesis de este mundo: este artista de carácter ingenioso y cosmopolita representa la inducción a la vida alegre y sensual, al gusto por la belleza, la sutileza y el conocimiento».

Como dijo Josep Pla, «Santiago Rusiñol fue un destructor de fanáticos que representó una sociedad de ciudadanos holgados y juiciosos a orillas del Mediterráneo».

Representación teatral de 'Señor Ruiseñor'
Representación teatral de 'Señor Ruiseñor' / Els Joglars

«Higiénico y necesario»

Según Ramon Fontserè, «el humor es un antídoto contra los fanatismos: es la manera más divertida de poder decir algo fuera de consenso».

La compañía Els Joglars considera que el espectáculo 'Señor Ruiseñor' es una obra de teatro «higiénica y necesaria«. La libertad del arte «debería ser intocable», pero si se hace con humor, «permite enriquecer mucho la sociedad». El objeto de esta obra es, simple y llanamente, «conseguir que la sociedad entienda el arte, lo acepte y lo disfrute con humor».