Una visión del mundo vitivinícola

Una mujer contempla la obra 'A propósito de Malevich', una de las que conforman la exposición 'Vivanco Suite. :/Javier Albo
Una mujer contempla la obra 'A propósito de Malevich', una de las que conforman la exposición 'Vivanco Suite. : / Javier Albo

El Museo de la Cultura del Vino, de Briones, abre hasta el 14 de junio una exposición de pinturas y grabados del reconocido artista madrileño | 'Vivanco Suite' es una muestra hecha ex profeso por el diseñador Alberto Corazón

Javier Albo
JAVIER ALBOSanto Domingo

Lo de Santiago Vivanco y Alberto Corazón (Madrid, 1942) fue un «flechazo» artístico. «Me gustaría conocerle», dijo el primero cuando el Gobierno regional entregó al gran diseñador madrileño, el año pasado, la Medalla de La Rioja en reconocimiento -como principal mérito-, por haberle dotado de una identidad visual, ya que él fue el creador de su logotipo (también del de la ONCE, el Círculo de Bellas Artes, Paradores Nacionales...). El caso es que les presentaron, hablaron y comenzaron a pergeñar lo que desde ayer es ya una colorida realidad: 'Vivanco Suite', una exposición que reúne en el Museo de la Cultura de Vino, de Briones, diecinueve pinturas, con técnicas y formatos diversos, además de dieciocho grabados, en los que el artista ha plasmado su particular visión del universo vitivinícola.

Lo es además (una realidad), porque los flechazos no terminaron ahí. Cuando Corazón conoció el museo se quedó «impactado», reconoció ayer. La visita le supuso «un chute» de entusiasmo, con el que prologó un gran 'Sí' a la propuesta de exposición que le planteó Vivanco, que vio cumplirse así la impresión de «sueño demasiado lejano» que precedió a los contactos. Y Corazón comenzó a pintar. Y a pintar, a pintar... Sus manos eran el hiperactivo instrumento que canalizaba una creatividad artística que fluía a borbotones, tanto que, cuando aquejado de unos problemas no pudo pintar con la derecha, lo hizo con la izquierda. Así, para su positiva sorpresa, surgió 'Horizonte con uvas'. «Mi mujer me decía que estaba pintando continuamente», contaba el artista ayer -sentado entre Santiago Vivanco y Eduardo Díez, director de Enoturismo y del museo- para ilustrar esa fruición que le sobrevino y que hasta junio mostrará su resultado en la sala de exposiciones temporales del museo, que rezuma el fresco colorido con el que plasma, sobre todo en acrílico sobre lienzo, su propio optimismo y vitalidad.

Arriba, Santiago y Rafael Vivanco, Ana Arambarri, Angélica Sáenz y Alberto Corazón. A la izquierda, Santiago Vivanco y Alberto Corazón. A la derecha, 'Hoja-parra-mapa' y 'Hoja-parra-viento', dos de las obras. / Javier Albo

Corazón llena sus obras de viñas y vino; de parras y uvas. También de bodegones con reminiscencias de grandes maestros como Malevich, Morandi, Matisse, Torres-García o el gran Caravaggio. Otros -matizó- son «muy míos». La exposición llega con la oportunidad de su coincidencia con la vendimia, en pleno otoño, aunque también se asoma al invierno con 'La viña en silencio', su colección de grabados en blanco y negro.

Otras actividades

Fiesta de la Vendimia
Todos los domingos de octubre y el sábado 2 de noviembre. Tres horas de duración.
La pócima mágica
Una experiencia en familia, enmarcada en las actividades Vivanco Kids.
Información y reservas. En el teléfono 941 32 23 23 y https
//vivancoculturadevino.es/especial/vendimia/

Dice el maestro, que fue Premio Nacional de Diseño en 1989 y es miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, que «la clave de la creación es el misterio» y que «diseño y creación plástica» son las dos caras de una misma moneda, con realidad en el anverso y fantasía en el reverso -ó quizá al revés, qué más da-, que, fusionadas, producen esa «tormenta neurológica» que precede a las obras. Dice que a sus 77 años solo acepta «aquellos encargos en los que me sienta muy involucrado y me permitan crecer». Como 'Vivanco Suite', con el que ha querido llevar al museo lo que el vino es para él: «alegría, placer...». Sí, desde luego que el vino le encanta. En él ve el inicio de «una conversación llena de confidencias, sinceridad y amabilidad».