Handke: «Babel no fue una maldición»

Handke, en el Festival de Cine de Estoril. /
Handke, en el Festival de Cine de Estoril.

El narrador austríaco que hace camino al andar por España reúne sus textos sobre nuestro país y rescata sus ensayo críticos

MIGUEL LORENCIMadrid

«Cada lengua tiene un alma distinta», asegura Peter Handke (Grieffen, 1942), escritor austriaco afincado en Francia, candidato recurrente al Nobel y habitual, solitario y 'machadiano' caminante por los parajes menos transitados de nuestro país. «No tengo nada que decir, por eso escribo» aseguró en 2002 «y sigue siendo así», reitera en 2017. «Escribir es un mundo que no puede ser hablado», dice el poeta, dramaturgo, narrador y cineasta que regresa a España tras dos décadas de ausencia.

La Universidad de Alcalá de Henares (UAH) reconoce como Doctor 'honoris causa' a este controvertido autor que, haciendo camino al andar, ha situado a España en el corazón de su obra. El reconocimiento coincide con el rescate de los ensayos 'Contra el sueño profundo' (Nórdica) y 'Peter Handke y España' (Alianza). En edición de Cecilia Dreymüller, reúne fragmentos de las obras en las que Handke ha plasmado su visión de nuestro país, entrevistas y textos de autores españoles sobre su obra.

«No tengo alma española, aspiro a ser un escritor universal, no internacional, y de todas las almas y versiones de las lenguas, la mía es la versión alemana», asegura el escritor que no cree que la confusión lingüística de Babel «fuera una maldición». «Lo de la Torre de Babel no fue una gran catástrofe; al contrario, que existen miles de lenguas es uno de los grandes tesoros de humanidad» asegura.

«El lenguaje de Cervantes tiene un alma distinta al de Goethe. Cada lengua tiene un alma diferente y le literatura universal surge de esas diferencias, de cada versión distinta de lo que es el ritmo del alma», insistió Handke. Deplora la homogeneización literaria y «que se escriba casi igual el Nueva Zelanada que en Oslo» y lamenta « como sospechosa a veces, la literatura parezca que es solo policíaca».

Desde 1989, Handke halla en España «espacios donde al alma puede respirara». Aterrizó en Linares hace tres décadas. «He apreciado todos los lugares donde estuve y en los que de vez en cuando hubo instantes místicos, y no solo en Ávila o en Segovia. También en Linares. La conexión mística es un milagro», dijo.

España está muy presente en libros de Handke como 'En una noche oscura salí de mi casa sosegada' (1997), 'La pérdida de la imagen o a través de la Sierra de Gredos' (2002) y 'Don Juan: (contado por él mismo)' (2004), además de los apuntes de diferentes viajes por España que reunió en 'Ayer, de camino' (2005).

Quizá ningún otro gran escritor contemporáneo refleje en su obra tan hondo conocimiento de España como Handke, que describe con tanto detalle como aprecio nuestros paisajes. De Ceuta al Pirineo catalán, de Finisterre a Tarragona, del los olivares de Jaén a la Sierra de Gredos, de las tablas de Daimiel a los jardines de Aranjuez, «Handke refleja una España, real e imaginada, contemporánea y atemporal, donde la historia palpita en el paisaje de sus tierras y ciudades», dicen los responsables del libro. Se completa con una serie de entrevistas a Handke y a su traductor Eustaquio Barjau y calibra el eco intelectual de la obra de Handke en España mediante textos de Enrique Vila-Matas, Juan Villoro, Ray Loriga, José Luis Pardo, Miguel Morey, Ignacio Vidal-Folch y Félix Romeo.

Admira a Cervantes a Machado y especialmente a María Zambrano y por eso juzga como «una enorme responsabilidad» recibir una distinción del país de estos tres geniales autores. Estima que «el arte y la literatura son un equilibrio musical tragicómico, muy difícil de lograr». «Como vemos en 'El Quijote' y en los poemas de Antonio Machado», añade.

«No soy comentarisa político, ni periodista», dijo Handke eludiendo todas las cuestiones sobre al actualidad, aunque avisó sobre la posibilidad de declaración de independencia unilateral de Cataluña: «Me da miedo». Lo dice con su gesto adusto alguien que cree que «la alegría es sospechosa». «Quien aspire a la alegría a los 75 debe comprase unas zapatilals Adidas», irónizo.

Clásico vivo

Clásico contemporáneo, Handke es poeta, dramaturgo, novelista, guionista y director de cine. Estudió Derecho en Graz, pero ha dedicado toda su vida a la creación literaria, siempre en registros alejados del canon. En 1966 publicó su primera novela, 'Los avispones', y estrenó 'Insultos al público', controvertida pieza antiteatral en la que los actores discuten con el público. Entre sus dramas destacan Gaspar (1968), un reflexión sobre el uso del lenguaje como ejercicio de poder a partir de la historia real de Kaspar Hauser; 'La hora en la que no sabíamos nada los unos de los otros' (1992) o 'Los hermosos días de Aranjuez' (2012).

Ha publicado medio centenar de obras entre dramas, novelas y ensayo que tienen en común la incomunicación, la angustia de la soledad y un original estilo. Títulos como 'Cuando desear todavía era útil' (1974), 'El miedo del portero al penalti' (1976), 'La doctrina del Sainte-Victoire' (1980), 'El peso del mundo' (1981), 'El chino del dolor' (1983), 'Historia del lápiz' (1992), 'El año que pasé en la bahía de nadie' (1999) y 'Todavía tormenta' (2011). Es también autor de algunos guiones cinematográficos para Wim Wenders ('El cielo sobre Berlín') y director de películas como 'La mujer zurda' (1977), basada en su novela homónima', o 'La ausencia' (1992), cuya acción se desarrolla en España.

Apestado por su toma de postura en favor de Serbia y su condena del bombardeo por parte de la OTAN en los noventa, las ventas de sus libros cayeron en picado entre 1996 y 2011, pero su editores aprecian ahora un interés creciente. Sus opiniones y obsesiones sobre aquel conflicto están en 'Un viaje de invierno a los ríos Danubio, Sava, Morava y Drina, o justicia para Serbia', (1996) y 'La noche del Morava', (2008).

Georg Pilcher, del departamento de Filología Moderna de la UAH, considerara a Handke «uno de los escritores de lenguas más importantes influyentes y originales de los siglos XX y XXI», autor de «una obra amplia, fecunda y en constante transformación que ha dejado múltiples huellas en la literatura universal».

«Es uno de los pocos autores que en una docena de libros ha erigido puente literario entre las culturas española y germana dejando obras de gran valor artístico que demuestran un gran conocimiento de la literatura española y una fructífera comprensión de la cultura de España», destaca la universidad, que acogerá un simposio sobre Handke con traductores, críticos y expertos en torno a la vigencia e importancia de la obra de Handke.

Ganador de todos los premios literarios importantes de la letras alemanas, dispone del Georg Büchner, equivalente al Cervantes. En 2002 fue nombrado Doctor 'honoris causa' por la Universidad de Klagenfurt.