El Instituto Cervantes abre el cementerio de las palabras perdidas

Exposición de las palabras perdidas./
Exposición de las palabras perdidas.

Una muestra recupera vocablos como 'cocodriz', 'durindaina' o 'cuñadez', desaparecidos del diccionario de la RAEen el último siglo

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

Igual que el diccionario incorpora nuevos vocablos, también elimina los que los hablantes dejan de usar, ya sea por los cambios sociales, por la desaparición de los oficios a los que hacían referencia o por un cambio en la grafía. 'Cuñadez', 'cocodriz' o 'durindaina' son algunas de estas palabras que han pasado a mejor vida y que ahora el Instituto Cervantes recupera en el proyecto artístico '1914-2014. MartaPCampos', que pone en marcha esta artista zaragozana en la Caja de las Letras de la institución.

«Buscamos meditar sobre lo que se conquista en una sociedad, pero también sobre el riesgo de la pérdida», explica el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, que en cualquier caso, ve que la aparición o la desaparición de términos en el diccionario demuestra «que la lengua se encuentra viva y está pegada a la piel de la sociedad».

En el Diccionario de la Real Academia Española de 1914 existían 2.793 palabras que un siglo y unos años después han desaparecido. El director del Musac (el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, que participa en la muestra), Manuel Olveira, cree que los vocablos ahora recuperados «pueden tener un nuevo uso, incluso artístico». «Es una exposición que implica la participación de la gente. Nos gustaría que escribieran lo que estas palabras les sugieren y qué sienten en torno a ellas», asegura, por su parte, MartaPCampos.

Para que la interacción resulte más sencilla, la artista creó, con el soporte técnico de Martín Nadal, un foro en internet, de manera que se pueda acceder al listado de palabras y proponer nuevos significados desde cualquier parte del mundo. Así, muchos descubrirán que 'cuñadez' significaba afinidad; 'cocadriz' era el femenino de cocodrilo que no prosperó; 'durindaina', una germanía para hablar de justicia; 'camasquince', un entrometido; y 'bajotraer', abatimiento o humillación.