Andrés Pascual descubre La Rioja al volver del mundo

Andrés Pascual. /JUSTO RODRÍGUEZ
Andrés Pascual. / JUSTO RODRÍGUEZ

El escritor logroñés ambienta en La Rioja Alta su novela 'A merced de un dios salvaje', un drama rural «a través de viñas idílicas y tradiciones milenarias» | El noveno libro de Pascual, que publicará Planeta en septiembre, se desarrolla en una finca bodeguera y tiene un niño protagonista con síndrome de Dravet

Jonás Sainz
JONÁS SAINZLogroño

El Himalaya, Madagascar, Japón, India, Brasil... A lo largo de su vida, el escritor riojano Andrés Pascual ha recorrido más de cincuenta países buscando los escenarios que han inspirado sus libros. Y al cabo de sus viajes, ahora que reside lejos de su tierra natal, ha descubierto La Rioja. Los paisajes de viñedos de Rioja Alta ambientan su próxima novela, 'A merced de un dios salvaje', que Planeta tiene previsto publicar el 4 de septiembre. Él, uno de los autores superventas en español, está convencido de que es la mejor que ha escrito y la que más proyección internacional puede alcanzar: «Cuanto más local es una historia, más universal».

Como adelanta para este diario, «'A merced de un dios salvaje' es un thriller psicológico y un intenso drama rural en el corazón de La Rioja, una carrera contrarreloj a través de viñas idílicas y tradiciones milenarias». Está escrita con ritmo de thriller cinematográfico, al más puro estilo de obras anteriores del autor como 'El guardián de la flor de loto' o 'Edén'. Crímenes, misterio, relaciones amorosas intensas... Según los primeros lectores del Grupo Planeta que han tenido acceso al manuscrito, «está plagada de sorpresas que te impiden dejar la lectura, cumpliendo el precepto de oro narrativo: que el lector acabe cada capítulo deseando saber qué ocurre a continuación».

Más

La novela narra la historia de Hugo Betancor, un fotógrafo de prensa viudo y en horas bajas, que llega al pueblo vitivinícola de San Vicente de la Sonsierra para reclamar la herencia de Raúl, su hijo de once años aquejado por una grave enfermedad, el síndrome de Dravet. Desde que ambos ponen un pie en Finca Las Brumas, la bodega de los abuelos maternos del niño, todo empieza a torcerse de forma descontrolada. Veinte años atrás, un hermano pequeño de su madre, estremecedoramente idéntico a Raúl, desapareció sin dejar rastro durante una tormenta. Un suceso que marcó la vida de todo el pueblo, cuyos habitantes no han sido capaces de liberarse del peso de la culpa y del ahogo de la sospecha.

Desde el título, el autor «hace alusión a esa sensación que muchas veces tenemos de ser marionetas arrastradas de aquí para allá por las dificultades del día a día: las enfermedades, la poca fortuna en el trabajo, los disgustos de la pareja o la familia...» «En el caso de los agricultores que surcan la novela -continúa Pascual-, también dependen del clima, que en una hora de tormenta destruye la cosecha de todo un año. Todos sentimos alguna vez que no llevamos las riendas de nuestra propia vida. Esto nos hace tomar decisiones difíciles para sobrevivir, y en ocasiones estas decisiones nos generan una culpa que nos hunde aún más. Los personajes de la novela luchan para no doblegarse ante su destino. Se rebelan contra él y despliegan la épica del héroe cotidiano. Como nuestras cepas, que se esfuerzan hasta la saciedad para crear el mejor vino del mundo en una tierra difícil».

OTROS LIBROS DEL AUTOR

El guardián de la flor de loto (2007)
El compositor de tormentas (2009)
El haiku de las palabras perdidas (2011)
El sol brilla por la noche en Cachemira (2012)
Edén (2014)
El viaje de tu vida (2016)
Taj (2016)
El oso, el tigre y el dragón (2017, coautor Ecequiel Barricart)

Dentro de la historia

Hay detrás de la historia una evidente intención motivacional que Pascual siempre defiende: «Lo decía el propio Stephen Hawking: «Me he dado cuenta de que incluso las personas que dicen que todo está predestinado y que no podemos hacer nada para cambiar nuestro destino, siguen mirando a ambos lados antes de cruzar la calle». Cambiar, no ya el futuro, sino el presente, que es lo único que existe, está en nuestra mano».

Precisamente de eso va la novela por dentro. El mundo del vino es el escenario en el que se sitúa la trama, «un universo mágico de bodegas, viñas, pueblos tradicionales, ermitas románicas y ritos ancestrales», como lo describe el autor. «Pero no es una novela sobre vino -advierte-. Es un thriller que, más allá de los misterios de la trama, habla de todos nosotros. De la familia, de nuestros miedos y nuestras culpas, y de la fuerza que aguarda en nuestro interior para superarlos y salir adelante».

En todo caso, Andrés Pascual aspira a que su libro sea embajador de dos causas. Por un lado «de toda La Rioja y de todo el vino de Rioja, sin marcas». «He de dar las gracias a todos los bodegueros y viticultores de La Rioja, de cuyas experiencias me he servido para crear Finca Las Brumas, la bodega imaginaria donde transcurre buena parte de la trama del libro». Sí que menciona a sus amigos María José López de Heredia y Santiago Vivanco por la especial colaboración de la bodega de Haro y el museo de Briones, respectivamente, en las localizaciones.

Y, por otro lado, quiere también ser embajador de la visibilización y la lucha contra una enfermedad rara, el síndrome de Dravet. Raúl, el protagonista, está inspirado en un niño de Logroño que la padece. «Frente a una enfermedad tan terrible hay dos opciones: hincar la rodilla y desesperarte, o bien luchar para salir adelante, sin venirte abajo pensando en lo difícil que va a ser superarla. Esto último es lo que hacen Piluca y José, los padres logroñeses de Raúl (quien me ha prestado incluso el nombre para el personaje), que me han asesorado. La novela es también un homenaje a esa lucha heroica y a la inagotable esperanza de todos los padres y amigos de la Fundación Síndrome de Dravet, gracias a los que, a buen seguro, pronto se erradicará este mal».

 

Fotos

Vídeos