San Isidro se fue de ronda por toda La Rioja

La imagen de SanIsidro sale portada a hombros de la iglesia de San Cosme y San Damián en el logroñés barrio de Varea/Sonia Tercero
La imagen de SanIsidro sale portada a hombros de la iglesia de San Cosme y San Damián en el logroñés barrio de Varea / Sonia Tercero

Los pueblos riojanos combinaron ayer la devoción al patrón con las actividades festivas y musicales

San Isidro tenía ayer un buen plan y se cumplió de largo, gracias en parte a la soleada y calurosa jornada. Al santo que vela por nuestros campos no le hace falta la castiza pradera madrileña para ir de fiesta, le bastan las calles de los pueblos riojanos y sus gentes que cada año le sacan a hombros y le procesionan con máxima devoción. Y así fue, una vez más. Todos los municipios de la comunidad se volcaron en su veneración por el patrón. Desde primeras horas de la mañana los municipios olían la fiesta, repicaron campanas que tocaban a misa y los lugareños acudieron de gala, como manda la tradición. Hubo también procesión y el esperado momento de bendición de los campos –que se replicó en buena parte de las localidades– para rogar por una buena cosecha y que el tiempo acompañe (o sea, que el agua caiga cuando se precise y que el sol caliente sin agostar).

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Cumplida la liturgia, se pasó al ocio. Llegó la hora del vermú, de la música y las danzas locales, de las degustaciones y ágapes y de las comidas de hermandad, de amigos, de familiares, de los reconocimientos... Lo típico, aunque cada lugar tiene su particularidad.

Santo Domingo de la Calzada entronca al santo del campo con el final de sus fiestas patronales. Lardero y Villamediana hacen grande al patrón, al igual que Cabretón envuelto desde el fin de semana pasado en los festejos.

Un buen puñado de pueblos de La Rioja Baja tienen por costumbre alargar el programa del día con una de sus pasiones: las reses bravas en múltiples variantes desde encierros a recortes, desencajonamientos... Cabretón, Aldeanueva de Ebro, Autol, Pradejón dieron fe de ello y alguno más, seguro.

Rincón de Soto homenajeó a sus agricultores octogenarios y San Asensio abrió las puertas de sus cooperativas al compás de las danzas y gaitas. Haro cumplió su tradición de entregar el Premio SanIsidro. Ernesto Muga fue el distinguido en este 2019. Durante una comida de hermandad, Leopoldo García y Ángel Conde entregaron al ganadero el Jarro de Haro. Este reconocimiento se otorga cada año a una persona relacionada con el mundo de la agricultura o la ganadería, y es elegido por el Consejo Sectorial Agrario.

Y un último apunte: Cihuri celebró San Isidro con la consagración de la nueva ermita de la Virgen de la Esclavitud.