DÍAS DE VINO Y MÚSICA

'PIZZICATO' LUIS FERNANDO RODRÍGUEZ IMAZ

La vendimia ya ha finalizado y ahora la uva pasará el tiempo preciso en sus cubas para convertirse en el excelente vino que ya degustaremos en su momento. El vino y la bebida han inspirado a los músicos y participado de muchas escenas y formas. Un ejemplo es la magnífica película de Blake Edwards de 1962 'Días de vino y rosas', con Jack Lemmon y Lee Remick. La pareja cae en el alcoholismo y lo que en principio eran rosas deriva en un sórdido ambiente. La banda sonora obtuvo el Oscar de aquel año y contiene la preciosa canción 'Días de vino y rosas', de H.Mancini y J. Mercer.

Veamos otros momentos de vino en la música. La ópera 'Falstaff de Verdi nos presenta a este orondo personaje, vividor, comedor y buen bebedor, en la taberna de la 'Jarretera', en la que le sirven vino caliente con especias y Falstaff entona su elogio a la bebida '¡Ehi, taverniere!'.

En 'La Bohème', de Puccini, los tres amigos artistas al comienzo del acto 1º están brindando gracias a un dinero ganado por Schaunard el músico, (qué ironía) y enredan a su casero Benoît con unos tragos para eludir el pago de la renta.

Ya sabemos cómo la 'Carmen' de Bizet seduce a don José y le cita en la taberna de Lilas Pastia, 'Près des remparts de Séville', y beberán manzanilla.

En 'Los cuentos de Hoffmann', de Offenbach, en la taberna de Luther en el prólogo, los espíritus del vino, el coro, entonan la alabanza de sus caldos: «Glou Glou».

Beethoven tiene una colección de 'Lieder escoceses Op. 108', siendo el título del primero 'Music, Love and Wine' (Música, amor y vino).

Schubert también dedicó algunos lieder (canciones) al vino. Su lied 'Lob des Tokayers' D248', es un elogio al vino húngaro Tokay, «¡Oh exquisito Tokay, vino de Reyes!», un vino blanco dulce.

Y en la ópera 'Marina', de Arrieta, el capitán Jorge bebe para olvidar penas de amor y canta: «Si Dios hubiera hecho de vino el mar, yo me volviera pato para nadar».

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