Paso al factótum de ópera cómica

Una escena de 'El barbero de Sevilla' en el montaje de Ópera 2001 y Ópera de Massy. :: /L.R.
Una escena de 'El barbero de Sevilla' en el montaje de Ópera 2001 y Ópera de Massy. :: / L.R.

La ópera bufa por excelencia, obra maestra de Rossini, ha cumplido doscientos años y es una de las más representadas y populares gracias a Fígaro | La compañía Ópera 2001 junto a la de Massy vuelve al Bretón con 'El barbero de Sevilla'

Jonás Sainz
JONÁS SAINZLogroño

«Para todos los que os gusta vivir y vivir bien, para todos a los que os encanta reír y hacer reír, para todos los que pensáis que en esta vida la más importante es el sentido del humor, esta es vuestra ópera». Con el entusiasmo de un apasionado y con el conocimiento de todo un experto, el divulgador Ramon Gener presenta así 'El barbero de Sevilla', la ópera bufa en dos actos de Gioachino Rossini, que doscientos años después de su estreno, sigue siendo una de las grandes del género y de las más representadas. La compañía Ópera 2001, esta vez junto a la Ópera de Massy (París-Sur), fiel a su cita con el público riojano, regresa al Bretón para ponerla en escena (a las 20.30 h.) en una velada organizada, como siempre, en colaboración con la Asociación Riojana de Amigos de la Ópera.

El compositor italiano compuso las quinientas páginas de su partitura en apenas dos semanas. Con libreto en italiano de Cesare Sterbini, basado en la comedia del mismo nombre de Pierre-Augustin de Beaumarchais, 'Il barbiere di Siviglia' es, asegura Gener en 'This is opera', «la ópera más alegre y divertida, la ópera bufa por excelencia, una mezcla entre vodevil y comedia musical que Rossini convirtió en su fórmula del éxito, una fórmula que dura hasta nuestros días».

LA FUNCIÓN

'El barbero de Sevilla', de Gioachino Rossini
Compañía
Ópera 2001 y Ópera de Massy (Paris-Sud)
Dirección
Martín Mázik (musical) y Roberta Matelli (escénica)
Solistas
Paolo Antognetti, Gora Cah o Edoardo Milleti (Almaviva), Giulio Boschetti, Javier Galán o Paolo Ruggiero (Fígaro) y Francesca Bruni o Pauline Rouillard (Rosina)
Teatro Bretón
20.30 h.

La trama relata las peripecias de una pareja de enamorados integrada por el joven conde de Almaviva y la huérfana Rosina. El anciano Bartolo, preceptor de la muchacha, también la pretende pese a la diferencia de edad. Para evitarlo, la pareja se vale de la ayuda del barbero Fígaro, quien mediante enredos de conseguidor engaña a Bartolo y consigue unir en matrimonio a los enamorados. Sevilla, como ciudad exótica, añade otro toque luminoso a la comedia.

Pero, aunque efectivamente Rossini puso en esta y en todas sus obras cómicas su espíritu más jovial y divertido, óperas como 'El barbero' son un éxito, no por ese espíritu juguetón, sino sobre todo por su música y el dominio para expresar y reforzar a través de ella el sentido de cada pasaje de la historia. Los 'ingredientes' básicos que cocinan la música de Rossini, todos, están perfectamente definidos aquí: el enérgico staccato de la obertura, los crescendo de la orquesta, el canto silabato del bajo cómico, el ritmo dominante, los acordes característicos entre escena y escena y la peculiar coloratura rossiniana del canto que se expresa a través de la soprano.

Con todo ello, 'El barbero de Sevilla' es una fiesta lírica para los amantes del bel canto y también para iniciarse en la ópera, desde el ritmo y el ímpetu que se aprecian en el conocidísimo arranque hasta su aria más popular, la de Fígaro: 'Largo al factotum de la città, largo!' Dejen paso al factótum de la ópera cómica.

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