Sánchez, Rull y Turull piden al Supremo su excarcelación para evitar nuevas «humillaciones» durante los traslados

El autobús de la Guardia Civil que trasladó a los presos del 'procés' hasta la cárcel de Soto del Real, en Madrid./EFE
El autobús de la Guardia Civil que trasladó a los presos del 'procés' hasta la cárcel de Soto del Real, en Madrid. / EFE

Denuncian que los guardias civiles se «mofaron» de los presos durante la conducción a Madrid, según las grabaciones hechas públicas en redes sociales

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

Jordi Sánchez, expresidente de la Asamblea Nacional de Cataluña, y los exconsejeros de la Generalitat Jordi Turull y Josep Rull han pedido al Tribunal Supremo que decrete su libertad provisional durante el juicio del procés que comenzará la próxima semana para evitar nuevas «humillaciones» como las que, arguyen, sufrieron el pasado viernes a manos de la Guardia Civil durante su traslado desde la cárcel catalana de Brians 2 al centro penitenciario de Soto del Real en Madrid.

Los presos basan su petición en el vídeo, supuestamente grabado por uno de los agentes del instituto armado que participó en la conducción y que fue difundido inmediatamente por las redes sociales. Esa grabación ya ha supuesto que el Ministerio del Interior «suspendiera de funciones» el mismo viernes al funcionario que hizo el video.

El letrado de los tres presos acusados de rebelión, Jordi Pina, en sus escrito presentado hoy denuncia el trato degradante que se dio a sus clientes, con «risas de mofa» por parte de los funcionarios, que se escuchan en el vídeo.

«Burla y humillación»

Es, dice la defensa de los procesados, una «actuación abiertamente irregular» de «uno o varios» de los guardias civiles que participaron en la conducción. «Es evidente que los agentes de policía no pueden captar imágenes -y menos con fines de burla y humillación- de aquellas actuaciones en las que intervienen, ni en general realizar comportamientos de vejación para cualquier ciudadano», denuncia el escrito, que, además, incide que en el traslado de los presos se hizo en condiciones «más propias de reclusos de alta peligrosidad que no de pacíficos parlamentarios que siempre han comparecido a los llamamientos judiciales».

La defensa de los tres dirigentes independentistas subraya además que fueron llevados de Cataluña a Madrid «encerrados en compartimentos muy reducidos» y que fueron «esposados en el interior de los furgones policiales sin disponer de cinturones de seguridad» por lo que se golpearon en varias ocasiones.

Por todo ello, Pina reclama la libertad provisional para que garantizar el «respeto a la dignidad de los acusados por parte de los cuerpos policiales», acabando con estas conducciones que van a ser diarias en los próximos días y en las que, ya avanza el letrado, los imputados podrían volver a ser «objeto de tratamientos humillantes».