Suspenden de empleo y sueldo a la policía local que ocultó el arma homicida de Carrasco

Flores en la Diputación de León en recuerdo de Isabel Carrasco./
Flores en la Diputación de León en recuerdo de Isabel Carrasco.

El papel de la agente Raquel Gago en el crimen sigue sin estar demasiado claro

MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

Raquel Gago Rodríguez, la policía municipal de León que guardó durante 30 horas el arma homicida de Isabel Carrasco, ha sido apartada durante dos meses del cuerpo local de seguridad a la espera de que se esclarezca su papel en el asesinato de la presidenta de la Diputación de León.

Según explicaron fuentes del caso, el consistorio de León ha decidido abrir un expediente disciplinario a la funcionaria, de 41 años, y suspenderle, en principio, durante dos meses de empleo y sueldo en tanto se sustancian las diligencias internas que le han sido incoadas después de que el Juzgado de Instrucción 4 de la capital leonesa le haya citado como imputada para declarar por el asesinato.

Gago, íntima amiga de Triana Martínez, la hija de la asesina confesa Montserrat González, entregó el martes a las 22.20 horas de la noche en la comisaría de la Policía Nacional de León para eNtregar el arma que acabó con la vida de Isabel Carrasco.

Allí, dentro de un paquete, entregó a los policías el arma que durante 30 horas habían buscado sin descanso, incluso en el lecho del río Bernesga. El revólver de calibre 38 marca Taurus modelo 32 HR magnum, de fabricación brasileña con el número de serie borrado. Según la versión de Gago, que la Policía Nacional pone en cuarentena, a última hora de la tarde del martes encontró en el maletero de su coche, un Volkswagen Golf, un bolso bandolera, dentro del cual halló el revólver. La municipal aseguró que fue su amiga la que en algún momento entre el asesinato (a las 17.17 horas del lunes) y su detención (sobre las 17.30) dejó el revólver en su coche, ya que tenía un juego de llaves de su vehículo.

La Policía, que en un principio detuvo a Raquel Gago, luego de escuchar su versión la dejó en libertad con cargos y con aviso de que será citada como imputada por la juez que instruye el caso. Y es que los investigadores, sin llegar a desconfiar totalmente de la versión de la municipal barajan otras tesis.

Entre ellas, la posibilidad de que Montserrat González tras disparar y rematar en el suelo a Carrasco con un tiro de gracia, le diera el revólver a su hija para separarse inmediatamente. En ese corto espacio de tiempo, y antes de su detención, Triana Martínez podría haber citado supuestamente con Gago para entregarle el arma.

Esta última tesis, insisten los agentes, no está comprobada, pero sí hay un hecho que la avalarían. El día del asesinato Triana Martínez aparcó su deportivo Mercedes, con el que pretendía huir con su madre, muy cerca del Golf de la policial local, en las inmediaciones de la Gran Vía de San Marcos. Los tiques de la zona azul (ORA) de los dos coches demuestran que estuvieron a la misma hora y por un espacio de tiempo muy parecidos estacionado en ese lugar.

Ayer, tras quedar en libertad se incorporó también con normalidad a su puesto de trabajo. No obstante, sus superiores, con los que mantuvo una reunión de urgencia hasta primera hora de la tarde, le recomendaron que se tomara unos días libres hasta que se aclare su papel en este caso. Un ofrecimiento que Gago, visiblemente consternada por su imputación, aceptó sin dudar.