El fiscal eleva a ocho años la petición de cárcel para la exdecana de los psicólogos

El fiscal eleva a ocho años la petición de cárcel para la exdecana de los psicólogos
Juan Marín

«Me dijo que invertía dinero hasta al Rey», afirma una víctima de Rubio Pérez

Carmen Nevot
CARMEN NEVOTLogroño

En la segunda sesión juicio que se sigue esta mañana en la Audiencia Provincial de Logroño contra la exdecana de los psicólogos riojanos continúan desfilando las presuntas víctimas de la trama inmobiliaria de María José Rubio Perez.

Todas ellas han coincidido en que tanto la acusada, como su expareja, también procesado en esta causa, les ofrecía formar parte de un negocio 'seguro'. Ellos debían entregar un dinero en metálico y a cambio obtendrían unos beneficios. Como garantía de la inversión les daba un pagaré que nunca tenía fondos.

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Uno de los afectados, ha explicado que en su caso le dio en mano 28.800 euros a la acusada porque «Me dijo que me iba a rendir y que invertía hasta al Rey». Volvió a poner más dinero y a cambio le dio otro pagaré que cobraría al vencimiento, pero antes ella desapareció porque, según la versión de la exdecana, se le había matado su sobrino y que no podría devolver el dinero porque había crisis.

Otra de las testigos, ha lamentado el daño moral y económico infligido por la acusada en quien había depositado su confianza totalmente, incluso avaló su candidatura a pilotar el colegio de Psicólogos. «Confiaba totalmente en ella incluso la avalé, eso es lo terrible, imagínese qué cara se me quedó cuanto que tuve que dar la cara para decir que nos había timado». En su caso aportó 5.000 euros para un negocio del que ha asegurado que no entendía. Una cantidad que nunca le devolvieron.

Al acabar los testimonios, el Ministerio fiscal ha anunciado que modifica la pena de cárcel para Rubio y su expareja y eleva de seis a ocho años la petición de prisión mientras mantiene la multa y la indemnización millonaria que deberán abonar a sus víctimas. Una solicitud a la que se ha sumado la acusación particular. Por su parte, la defensa insiste en la absolución de los dos acusados, pero subsidiariamente reclama una pena de dos años de cárcel por presunta apropiación indebida, con la aplicación de la atenuante de dilaciones indebidas.