Guaidó quiere que Venezuela tome Caracas

Simpatizantes del líder del Parlamento, Juan Guaidó, se manifiestan este sábado cerca de la avenida Victoria, en Caracas. / Efe

El presidente interino desafía la creciente represión policial y convoca a la población de todo el país para que tome el Palacio de Miraflores

DAGOBERTO ESCORCIABogotá (Colombia)

El caos se está apoderando de Venezuela. El ambiente es tenso y en la calle empieza a palparse angustia, ansiedad y el presentimiento de que algo peor está a punto de suceder. La represión parece estar invitando a la violencia. Los primeros enfrentamientos entre las fuerzas militares de Nicolás Maduro y los ciudadanos partidarios de Juan Guaidó aparecieron hoy durante el desarrollo de las movilizaciones promovidas por ambos bandos. No hay luz por segundo día consecutivo y se calcula que el 96% de Venezuela está desconectada. Juan Guaidó, principal opositor a Nicolás Maduro, quiere que toda Venezuela se movilice hacia Caracas. Quiere que el pueblo tome Miraflores, donde radica el régimen chavista.

«Vamos a seguir movilizados», dijo Guaidó al llegar a la Avenida de la Victoria, donde se concentró una multitud de seguidores. «Tenemos que ir a la toma y conquista del poder, de los espacios, como lo hicimos hoy en el municipio Libertador. Tenemos que ir a la conquista de los espacios de manera pacífica. Debemos unirnos para venir todos juntos, para que toda Venezuela venga a Caracas porque los necesitamos a todos unidos». A las palabras del presidente interino, la multitud respondió: «Guaidó, el pueblo está contigo».

La suerte que tiene Venezuela es que la climatología de este país, como casi toda Sudamérica, no padece la época invernal europea. Hoy una gran mayoría de ciudadanos de Caracas salieron a la calle, probablemente porque era preferible a estar en casa pasando calor. Pero, sobre todo, porque estar en la calle, acudir a los llamados de sus líderes, es la única forma que tienen unos de defender a Maduro, y los otros, los de Guaidó, de pedir libertad y la caída del régimen chavista.

La sensación de que Venezuela está llegando al límite de la paciencia y que el cerco a Maduro se va estrechando, es palpable. A la falta de alimentos y de medicinas se ha añadido este fin de semana el apagón más importante que ha tenido este país en su historia. El metro de Caracas no funcionó todo el viernes y muchos establecimientos permanecieron cerrados con el cartel de «no hay luz». El caos se está instalando en la capital, donde la tensión y los nervios ya han comenzado a aflorar ante la represión.

En la madrugada, la Policaracas tumbó el intento de montar una tarima de los partidarios de Guaidó en la Avenida Victoria donde, sobre el papel debía acabar la movilización principal programa por el presidente interino de Venezuela. La Policía Nacional Bolivariana también intentó impedir el paso de manifestantes hacia el punto de encuentro con gas pimienta. Pero al final tuvo que retroceder. Funcionarios del Sebin (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional) pasaban en una furgoneta tomando fotos a periodistas y ciudadanos que se dirigían a la Avenida Bolívar. La intimidación y el meter miedo en el cuerpo a los ciudadanos es la estrategia de Maduro.

«No nos van a sacar de la calle hasta lograr nuestra libertad». Más que una frase para la posteridad parece un grito desesperado del momento. Lo dijo Guaidó, pero son las palabras esperanzadoras que saltan de las gargantas de la mayoría de ciudadanos venezolanos.

«Donde se anuncian concentraciones llega la policía nacional para reprimirlas. Nosotros no sabemos nada de nuestras familias desde el jueves por la tarde. Un excompañero militar me cuenta que hay movimientos de aviones en las noches que llegan y salen del aeropuerto internacional Simón Bolívar», cuenta vía WhatsApp desde Barquisimeto Pacho, un ciudadano venezolano que prefiere omitir su apellido.

Cada noticia es una lágrima más de tristeza para los que están luchando por la caída de Nicolás Maduro y por los que han emigrado. «Creen que van a meternos miedo, pero se van a llevar una sorpresa del pueblo. Pretenden jugar al desgaste, pero ya no tienen manera de contener a un pueblo que está decidido a concretar el cese de la usurpación. Y hoy lo vamos a demostrar en las calles. Atentos», escribió Guaidó que en su cuenta de Twitter. «El cese de la usurpación será el cese de la oscuridad», dijo.