El ex alcalde de Viguera queda absuelto de la acusación de «prevaricación»

Francisco Jalón. :: JUAN MARÍN/
Francisco Jalón. :: JUAN MARÍN

Francisco Jalón se pensará pedir la readmisión en el PR+ y asegura estar «cada vez más decepcionado de la política»

D. M. A.

El Juzgado de lo Penal N.º 2 de Logroño ha absuelto a Francisco Jalón de la acusación de «prevaricación administrativa», por lo que se le pidió «la pena de siete años de inhabilitación para el cargo público». En la sentencia, con fecha del pasado 23 de abril, se declaran «no probados los hechos por los que se le acusa» de que «en su actuar, como alcalde de Viguera, en relación a Viguera Hosteleros, tuviera un motivo espurio, interesado y contrario, con relevancia penal».

«En el delito de prevaricación es necesario que el autor actúe a sabiendas de la injusticia de la resolución», se fundamenta la sentencia, que absuelve a Jalón del delito. Todo comenzó en el 2013, cuando, ejerciendo de alcalde Francisco Jalón, del PR+, hoy concejal no adscrito en el Ayuntamiento, fue acusado por el PP, y en concreto por Carlos Cuevas, de «irregularidades» que podían suponer «presuntos delitos». «Utiliza el Ayuntamiento en beneficio propio, para beneficio particular y para un beneficio que perjudica al conjunto de los vecinos», criticó Cuevas. La amenaza se convirtió en acusación por parte de la Fiscalía de malversación de caudales públicos y prevaricación, por los que se enfrentaba a una condena de tres años de cárcel y once de inhabilitación.

A petición propia, Jalón, alcalde de Viguera de 2011 a 2015, fue suspendido temporalmente de militancia por el PR+, a la espera de la resolución del juicio, pero asegura no tener claro solicitar su readmisión porque «cada vez estoy más decepcionado de la política», aunque también lamenta que «por esta denuncia no he podido presentarme a estas elecciones». No obstante, el caso se enrareció aún más, no sólo por el conflicto originado con el siguiente alcalde, el popular Aitor Santibáñez, que fue expulsado del PP (por ser, junto a otro concejal, Ignacio Herce, «coautores criminalmente responsables de un delito leve de daños») pero no abandonó su cargo; Jalón fue detenido por la Guardia Civil el verano pasado por «desobediencia grave» y «resistencia a la autoridad», aunque el edil justificó que lo hizo por «defender una propiedad privada en la que han entrado a la fuerza». Meses después Jalón también fue absuelto de esta acusación.

Y la historia no ha acabado todavía porque Francisco Jalón anuncia nuevas denuncias de su parte hacia otros miembros de la actual Corporación municipal de Viguera por lo que considera «obras sin licencia para recopilar votos».