El Ayuntamiento de Bilbao ordena retirar las placas de Covite en recuerdo a las víctimas del terrorismo

Placa en recuerdo de Fernando Llorente Ruíz, policía asesinado por ETA en Bilbao en 1975./
Placa en recuerdo de Fernando Llorente Ruíz, policía asesinado por ETA en Bilbao en 1975.

San Sebastián tomará la misma medida al considerar que «no es el camino». El colectivo, en un desafío a los consistorios, ha colocado durante la madrugada 62 carteles de homenaje

L. GIL / S. VÁZQUEZbilbao

La iniciativa que Covite ha llevado a cabo esta noche en Bilbao y San Sebastián ha tenido una duración fugaz. Ambos ayuntamientos han anunciado que las retirarán horas después de su colocación. Aunque no contaban con el beneplácito de los ayuntamientos, miembros del Colectivo de Víctimas del Terrorismo han salido a las calles de las dos ciudades esta noche para poner 62 placas en lugares donde grupos terroristas perpetraron atentados mortales. Y el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, no ha tardado en reaccionar al desafío: a primera hora de esta mañana ha ordenado eliminar las 48 insignias colocadas en las calles de la capital vizcaína, ya que, según han destacado fuentes municipales, incumplen "la normativa municipal y de forma inequívocamente provocadora".

"Esta actitud no es de recibo. Cuando toda la sociedad manifestó ayer su voluntad de reconocimiento hacia las víctimas y de avanzar hacia un futuro en paz elaborado de forma conjunta, sobran las actitudes provocadoras como la vivida esta noche", ha manifestado el alcalde. Asimismo, ha criticado que esta acción se haya llevado a cabo en Bilbao, "un referente de democracia, cumplidora con la ley de Memoria histórica, que trabaja para ser una ciudad de profundos valores de respeto y solidaridad y que trabaja en el reconocimiento a las víctimas de todo tipo".

Con esta "acción de activismo pacífico", la asociación que lidera Consuelo Ordóñez "desafía" a los ayuntamientos de ambas capitales a "cumplir con su compromiso" de recordar a los damnificados, al que "hasta ahora se han negado", ha criticado el Colectivo de Víctimas del Terrorismo. Las 62 placas "clandestinas" han sido colocadas en aquellos lugares de Bilbao y San Sebastián en los que diferentes grupos terroristas acabaron con la vida de un total de 86 personas, según ha recordado la organización.

Esta nueva incursión de Covite se enmarca en la campaña Una víctima, una placa, que el colectivo puso en marcha en 2014. El primer gesto de "rebeldía civil" lo escenificó en el muelle Marzana de Bilbao, con la instalación de una placa en recuerdo de María Luisa Sánchez Ortega. Se trata de una trabajadora de la limpieza que murió el 19 de febrero de 1987 en ese preciso lugar -donde entonces estaba instalado un concesionario de coches- por el efecto de una bomba de ETA.

El Consistorio bilbaíno, en aquel momento en manos del jeltzale Ibon Areso, retiró el rótulo de Covite. A cambio, accedió a colocar un "elemento identificativo" singular en cada uno de los puntos en los que se han producido víctimas asesinadas por el terrorismo y la violencia en la capital vizcaína. Ni Areso ni su sucesor, Juan Mari Aburto (PNV) han cumplido con dicho "compromiso". Este último llegó incluso a advertir el pasado diciembre a la asociación de que retiraría cualquier placa que ésta colocara.

Transcurrido un tiempo y a modo de respuesta, Covite instaló anoche "de forma masiva" 48 placas en memoria de las 62 víctimas mortales que el terrorismo dejó en Bilbao: 48 causadas por ETA, tres por la Triple A y uno por los GAL. "Evitar recordar a las víctimas en los lugares en los que fueron asesinadas es un intento de evitar que buena parte de la ciudadanía se ponga ante el espejo de lo que ocurrió y se pregunte qué hacía mientras el terrorismo. No lo vamos a permitir", expresaron este viernes desde el colectivo.

Autorizaciones

El otro escenario fue San Sebastián. Y su respuesta ha sido similar a la de la capital vizcaína: su retirada porque "este no es el camino" para trabajar la memoria "ni el deseo de muchos familiares" de los asesinados, ha asegurado el alcalde Eneko Goia. El primer edil remarca que "el camino" para trabajar la memoria y la reconciliación es el que se marcó este viernes en el acto celebrado en Vitoria que reflejó "unidad" y se desarrolló "de forma compartida".Covite instaló en la pasada madrugada un total de 14 placas en distintos puntos en los que ETA cometió 24 asesinatos. La asociación colocó ya en 2015 rótulos en la capital donostiarra en memoria de 96 asesinados y que, salvo contadas excepciones, "apenas duraron horas o días".

El Ayuntamiento aseguró, recordaron, "que cumpliría con el acuerdo alcanzado en pleno accedería a instalar las placas siempre que las familias estuvieran de acuerdo". "Ante la inacción del Consistorio", lamentan, Covite recabó el apoyo de familias que integran el colectivo, quienes, aseguran, "han autorizado que se coloquen" los rótulos que "recuerdan a sus parientes". Entre ellas, figuran las de los casos del matrimonio formado por Miguel Paredes y Elena Moreno, tiroteados a la salida de un bar de la Parte Vieja, y el del concejal del PP en San Sebastián Gregorio Ordóñez.

Su hermana y presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez, tachó a ambos ayuntamientos de "irresponsables" por "incumplir sus compromisos en materia de memoria y de prevención de la radicalización". "Intentar ocultar la historia del terrorismo y sus consecuencias a las nuevas generaciones es un ejercicio de irresponsabilidad muy grave", insistió. Si los Consistorios ordenan retirar las placas, Ordóñez tiene claro que de algo habrá servido su gesto. "Al menos tendrán que buscarlas e informarse de dónde se cometieron los crímenes", apostilló.