«Los negocios siguen siendo un mundo de hombres»

«Los negocios siguen siendo un mundo de hombres»

Bióloga. Socia de Clean Biotec

Pío García
PÍO GARCÍALogroño

Nathalie Beauourt nació en Francia, pero a los nueve meses sus padres la trajeron a Logroño. «Suelo decir que soy riojana de pura cepa... francesa», sonríe. Nathalie estudió Biología en la Universidad de Navarra, hizo un máster en Biotecnología en la Complutense, trabajó en varias empresas, dio clases en la UR, leyó su tesis doctoral y acabó lanzándose de cabeza al mundo empresarial. Fundó con otra bióloga, Angélica García Álvaro, Clean Biotec, una firma dedicada a la biotecnología ambiental. «Buscábamos que la naturaleza nos diera las herramientas para solucionar los problemas que nosotros mismos generamos a la naturaleza», resume. Y puntualiza: «Luego los clientes te van pidiendo unas cosas u otras, pero esa era la idea».

A Nathalie no hubo que despertarle la vocación científica. La llevaba incorporada de serie: «Desde que tenía 7 años lo tenía claro. Yo siempre me pedía el Quimicefa o un microscopio como regalo». Y esa vocación le resultó imprescindible para andar entre probetas: «La ciencia es vocacional, sobre todo en biología -advierte-. Los microorganismos no entienden de fines de semana ni de horas libres. Si alguien quiere meterse aquí buscando dinero y vivir bien, ya puede ir cambiando de idea. La ciencia es una carrera de fondo y un trabajo que exige mucha dedicación. Hay que leer mucho y aprender mucho, y ni siquiera eso te garantiza resultados». Los oficios científicos y tecnológicos parecen haberse convertido un poderoso techo de cristal por la falta de vocaciones femeninas, aunque Beaucourt, que confiesa recibir más currículos de mujeres que de hombres, cree que hay territorios mucho más inhóspitos: «Claro que he visto en mi trabajo actitudes machistas, quizá no de un modo explícito, pero sí evidente. Y no tanto en la investigación o en la docencia como en los negocios. El mundo de los negocios sigue siendo un mundo de hombres. Y ya no te digo cuando nos embarcamos en proyectos internacionales y tenemos que tratar con gente que llega, por ejemplo, de países del Este. Esos ni te miran a la cara. Pero, en cualquier caso, todavía las mujeres tenemos que demostrar más para que nos tomen en serio».

CLEAN BIOTEC

La empresa
Socias
Nathalie Beaucourt y Angélica García Álvaro, biólogas.
Fundación
2003
Objetivo
Trabajos de biotecnología ambiental: Análisis de suelo, agua, aire, alimentos; estudios de bioindicación; proyectos de I+D...

Así que el reto fundamental sigue estando en la empresa. «La igualdad se conseguirá cuando la haya ante la paternidad -apunta Beaucourt-. Si existiese una baja paternal obligatoria y en iguales términos que la maternal, el empresario no tendría que elegir entre hombre y mujer. Y también estaría bien que se simplificasen las formas de contratación: para las pymes y las micropymes, que somos el 95% del tejido industrial, el papeleo es excesivo y cada vez más complicado».

Las instituciones y los colegios se han dado cuenta de que hacen falta más mujeres en los campos científicos y tecnológicos y comienzan a esforzarse por despertar vocaciones. Nathalie Beacourt no cree que exista un problema de «falta de referencias»: «Creo que el científico nace, no se hace. Pero eso no quiere decir que no sean positivas las campañas de divulgación escolar. Al contrario: al enseñar a un niño o a una niña a construir un robot o a cultivar microorganismos, siempre puede picarles la curiosidad y despertar su vocación». El problema llega cuando esa vocación, tierna y aun no demasiado firme, tropieza con el escollo de asignaturas coriáceas, como las matemáticas o la física. «Para evitarlo, creo que se debería intentar la educación inversa -propone Nathalie-; en lugar de enseñar matemática pura y dura, podría contarse como un cuento, como una historia bonita de la que se parte para descender hasta los rudimientos. Creo que eso engancharía más a la gente». Eso sí, sin forzar a nadie a ser lo que no quiere ser: «Yo recomendaría a una persona (hombre o mujer) el camino científico... siempre y cuando tenga claro que es eso lo que quiere».