«La guitarra es mi patria»

Pablo Sáinz Villegas, en la nave de barricas de Bodegas Campo Viejo. :: justo rodríguez

Embajador y riojano ilustre, Sáinz Villegas habla de un mundo sin fronteras con la música como idioma Pablo Sáinz Villegas Guitarrista

J. SAINZ LOGROÑO.

Pablo Sáinz Villegas (Logroño, 1977) recibe mañana la distinción de Riojano Ilustre y pasado la Insignia de San Bernabé. Quizás sea el hijo más internacional de esta tierra y su mejor embajador, pero es ante todo una persona sin fronteras empeñada en llevar por el mundo un mensaje de valores humanos con la guitarra por bandera. Sería grande aunque no tocase.

-¿Qué significa ser riojano?

-Una forma de vida con unos valores que definen nuestra identidad como cruce de caminos.

DOS FRASESLa música«La música es desnudarte y sentir la vulnerabilidad de mostrar tu corazón» La guitarra«La guitarra es el instrumento que hace amigos. Es el instrumento de la gente y de la calle»

-¿Y ciudadano del mundo?

-Entender y vivir el mundo viendo a las personas por lo que son con independencia de su raza, su cultura, su credo o su condición social.

-¿Con qué definición se queda?

-Ambas; ahí está el secreto de la vida: reconciliar complementarios.

-¿Qué mundo ve al recorrerlo?

-El que yo llevo dentro. Busco la paz dentro de mí para poder proyectarla fuera y no al contrario.

-¿La guitarra podría ser una patria?

-La guitarra es mi patria, el lugar donde me expreso. En sus curvas, su boca, la caja de resonancia que macera mis emociones... Esa es mi patria.

-¿Qué sería sin ella?

-Sería el mismo expresando mis valores de otras formas. La guitarra es un modo de expresión, como la palabra, de los valores de mis ancestros transmitidos por mis padres.

-¿Como sería el mundo sin música?

-Sería un mundo más anodino, le faltaría color a nuestras emociones; serían emociones en blanco y negro.

-¿Se puede cambiar el mundo?

-De hecho lo cambiamos cada día. Cambiar el mundo empieza por tu entorno y tus seres más queridos.

-¿Puede hacerse con la música?

-La música hace mejor el mundo. Lo que cambia el mundo son las emociones; es el lenguaje universal. Crea un espacio de unidad entre todos.

-¿Cuál sería su primera decisión si fuera político?

- Formaría un equipo técnico para encontrar el equilibrio entre la economía y el bienestar emocional. El capitalismo rige nuestras vidas y mi prioridad sería humanizarlo.

-¿Le ha tentado algún partido?

-No. Y creo que posicionarme políticamente dañaría la esencia transversal de la música, que es para todos, y lo que yo soy como artista.

-¿Se enseña bien la música?

-No soy nadie para hacer un juicio así, pero abogo por una educación más humanista como complemento a la formación técnica. El ser humano completo y equilibrado necesita de la razón y del corazón.

-¿Somos ignorantes musicales?

-Un poco sí. La música se conoce escuchándola. Cuanto más escuches más vas a disfrutar. Creo que si fuera político propondría más música.

-¿Es elitista la música clásica?

-Durante mucho tiempo sí. Pertenece a la gente pero sólo unos pocos lo saben. Mi labor es devolvérsela, buscar cómo hacer que todo el mundo se sienta invitado a descubrir su magia. Cuanto más la escuches vas a llegar a más niveles de música porque también la música va a llegar a más profundidad en ti.

-¿Nos tapan los oídos, o nos los saturan, con música comercial?

-Hay mucha contaminación, sí, también musical. Pero siempre tenemos la libertad de escoger qué escuchar.

-¿Qué escucha usted?

-Todo tipo de música.

-Sé que es muy salsero.

-Sí [ríe]. Y me gusta bailar, claro. Pero me gusta la canción melódica.

-¿Canta?

-Me encantaría. Alguna vez un poquillo... Esas canciones de Sabina tan naturales a la guitarra... Y nos dieron las diez y las once [canta]...

-... Las doce y la una...

-... Y las dos y las tres...

-... Vamos a dejarlo ¿Por qué hay tantos concertistas chinos?

-Porque hay muchísimos chinos [más risas]. No, en serio, la música se ha internacionalizado muchísimo y en China hay cuarenta millones de estudiantes de piano y cientos de miles de guitarra. Ellos entienden que la música es un complemento intelectual y emocional. Y yo lo comparto. A cualquier niño le ayuda a desarrollar aptitudes no solo artísticas.

-¿Qué debemos aprender de ellos?

-Yo admiro su disciplina.

-Usted fue muy disciplinado.

-Eso es lo que hace que adquieras la técnica, que es el primer nivel de la pirámide creativa. Cuando tienes la técnica, después puedes desarrollar tu talento y expresarte artísticamente. Después, podrás expresarte emocionalmente. Y después, podrás ponerle un mensaje a lo que haces.

-¿Y una vez en la cúspide...?

-Entonces puedes generar algún cambio a través de lo que haces.

-¿Los chinos llegan tan alto?

-Unos cuantos millones no [ríe otra vez]. Las culturas orientales son menos dadas a expresar emociones. Y la música es desnudarte y sentir la vulnerabilidad de mostrar tu corazón.

-Eso es temperamento latino.

-Ese es el paradigma contrario, pero sin despreciar la técnica, claro.

-Los americanos le llaman a usted 'el alma de la guitarra española'.

-Me siento muy identificado porque el propósito de la música es llegar al alma, y para eso tiene que salir del alma lo que haces. Es en ese espacio del alma donde resonamos juntos.

-¿Qué sería de no ser músico?

-Arquitecto o periodista. Yo visualizo la música como espacios donde habitar; cuanta más gente mejor. Y, como la música, el poder de la palabra radica en comunicar.

-Hace más de diez años le pregunté qué músico le habría gustado que compusiera para guitarra.

-... ¿Quizás dije Beethoven?

-Ludwig van.

-[Ríe] ¡Qué bien que sigo siendo coherente! Beethoven representa el primer artista y el último artesano, el último clásico y el primer romántico. Con él la guitarra tendría una historia más rica.

-¿Por qué nunca interpreta a Bach?

-Es el compositor por antonomasia y la intención de su música es conectar con la divinidad. Interpretar a Bach... sí, algún día lo haré y será hermoso.

-¿Qué ve en sus manos?

-En mis manos veo mis raíces [se las mira]. Veo a mis abuelos, que eran labradores del campo de Castilla. Veo dedicación, honestidad, verdad, entrega y fuerza.

-¿Y en su corazón?

-Amor.

-¿Miedo?

-Cuando veo miedo lo agradezco como una oportunidad de transformarlo. El miedo forma parte del ser humano para evolucionar; igual que el tiempo.

-Tiempo. ¿Es lo que ha sacrificado?

-No lo veo como sacrificio sino como elección, con pasión, determinación y exigencia. Plácido Domingo me enseñó que nos debemos al público y debemos entregarnos incluso en el error. Nuestro poder radica en aceptarnos como seres humanos.

-¿Ha sentido la perfección?

-En ocasiones he sentido algo así. No ocurre siempre, pero sí lo suficiente como para aspirar a volver a ese espacio de quietud. Es una sensación de paz. Y de sentirte parte de una corriente. Esos momentos son los que dan sentido a toda una vida dedicada a la guitarra.

-El éxito es otra cosa, ¿no?

-El éxito es la percepción que la gente tiene de ti y la que tú mismo tienes. Es una ilusión. El aplauso es precioso, es agradecimiento y cariño. Pero lo real se siente dentro en comunicación con el público.

-¿Aranjuez o la Alhambra?

-Uf... Ambos. No podría escoger. Ambos son mi hogar musical.

-¿Jimi Hendrix o Paco de Lucía?

-Uf... También complicadísimo. Ambos se expresaban de una manera muy personal y profunda. Pero entre la sobriedad del genio de Paco de Lucía y la energía de Jimi Hendrix, como diciendo, soy música y mi cuerpo necesita expresarse desde las uñas hasta los dientes... creo que me identifico más con Jimi, porque yo también soy muy físico expresándome.

-¿Se atreve con la eléctrica?

-No, pero pronto lo haré [ríe]. Lo que no hice de quinceañero, porque mi dedicación de entonces determinó el músico que soy hoy en día, quiero hacerlo ahora. Pasármelo bien, disfrutar. ¿Por qué no?

-¿Por qué razón cualquier joven debería aprender a tocar?

-La guitarra es el instrumento que hace amigos y triunfa allá dónde va. Con tres acordes ya puedes componer una canción. Es el instrumento de la gente y de la calle.

-¿Todo el mundo tiene talento?

-Sí, yo creo que en todos los seres humanos.

-¿Es necesaria la música?

-La música es imprescindible.

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