El BCE quiere que BBVA actúe de forma urgente en el 'caso Villarejo' para evitar mayor desgaste

Villarejo. /Efe
Villarejo. / Efe

El exconsejero delegado de la entidad, Ángel Cano, se acoje a su derecho a no declarar en la causa que investiga el supuesto espionaje

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Los supervisores financieros quieren que los actuales directivos de BBVA zanje cuanto antes el caso del supuesto espionaje encargado al excomisario José Miguel Villarejo por parte del expresidente del grupo, Francisco González, durante su mandato. Tanto por la vía de la investigación interna que la entidad tiene abierta a través de varias firmas jurídicas, como por la causa judicial abierta para investigar los hechos, el Banco Central Europeo (BCE) insiste en que el grupo tiene que actuar de forma diligente para acabar con esta situación.

El contexto en el que BBVA se mueve desde hace varios meses centra todas sus miradas en torno al 'caso Villarejo', una circunstancia que puede afectar a modo de impacto tanto económico como en cuanto a su reputación, tal y como ha reconocido el propio banco en uno de los hechos relevantes remitidos a la SEC (el regulador bursátil estadounidense) a finales del mes de marzo.

Fuentes cercanas al BCE insisten en la necesidad de agilizar todo el proceso de investigación para que el problema no se enquiste. De hecho, en el banco central habrían discrepado con algunas de las medidas llevadas a cabo para afrontar este problema que se ha acentuado desde principios de año y más aún tras la salida del Francisco González de la presidencia de la entidad financiera. El vicepresidente de la institución, el exministro de Economía Luis de Guindos, ya indicó a finales de junio durante unas jornadas en la Universidad Menéndez Pelayo en Santander que sería deseable que haya rapidez y un análisis profundo en la investigación sobre la relación entre el banco y el excomisario Villarejo, en torno a los trabajos encargados a la empresa de seguridad Cenyt (vinculada al propio policía) para evitar el desembarco de otros empresarios, como Luis del Rivero, a la cúpula de BBVA. En ese curso de verano, De Guindos apuntó que «lo más relevante» es lo que digan los tribunales, una vez que el caso está judicializado. «Los principales interesados son los propios gestores del banco y lo fundamental no es solo la rapidez, sino que también se pongan de manifiesto todos los elementos que han podido concurrir», indicó entonces.

Su preocupación ha ido a más durante las últimas semanas, consciente de que un cierre en falso del conflicto puede afectar no solo a esta entidad, sino incluso extenderse al resto del sector, cuya imagen ya se encuentra muy malograda por los conflictos con los clientes generados durante los últimos años de la crisis económica y financiera.

Públicamente ni el BCE ni el Banco de España hacen mención alguna específica al caso BBVA, aunque la preocupación se mantiene latente, según algunas fuentes financieras consultadas por este diario. De hecho los supervisores han negado taxativamente que estén condicionando a los grandes propietarios de la entidad financiera (los fondos de inversión) para que se produzca un relevo en la cúpula del banco, presidido ahora por Carlos Torres.

El ejecutivo, que fue el consejero delegado entre 2015 y 2018, apenas ha realizado menciones específicas al 'caso Villarejo' en sus últimas comparecencias públicas. Torres, junto a su CEO, Onur Genç, insisten la necesidad de que lo que realmente interesa al banco es la evolución de un negocio condicionado por las variables de los territorios donde se encuentran. El próximo día 31 está prevista la presentación de cuentas trimestrales.

Sin medidas cautelares

Mientras tanto, este jueves seguía el reguero de comparecencias ante el juez de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, por el 'caso Villarejo'. El turno fue el del ex consejero de BBVA, Ángel Cano, investigado por delitos de cohecho activo y descubrimiento y revelación de secretos. Decidió no declarar.

El que ha sido 'número dos' de BBVA entre 2009 y 2015 ha seguido la estrategia de defensa de anteriores investigados, y se ha acogido a su derecho de no prestar declaración ante las acusaciones por los supuestos servicios que una de sus empresas habría prestado a la entidad El juez no ha tomado medidas cautelares contra Cano, al no haberlas solicitado la Fiscalía. Y le volverá a citar cuando levante el secreto de sumario del caso.

El comisario jubilado, en prisión preventiva desde noviembre de 2017, ha sido citado a declarar ante el juez por la Fiscalía Anticorrupción para aclarar el contrato de seguridad que firmó con Cenyt por un valor de diez millones de euros. Entre alguno de los servicios se incluiría el presunto espionaje en la operación de compra de acciones del BBVA por parte de Sacyr. El abogado de Cano solicitó la semana pasada el aplazamiento de la citación por tener fijado un viaje al extranjero.

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