El Clavijo necesita espabilar

Lucia Fuente
LUCIA FUENTE

El Bodegas Rioja Vega (Baloncesto Clavijo) necesita reaccionar ya si quiere luchar por el ascenso a LEB Oro. No hay otra opción. Y no hay margen para un nuevo tropiezo. Y es que el conjunto de Jenaro Díaz lleva un mes sin ganar un partido. Los riojanos encadenan una racha de tres encuentros consecutivos perdiendo, una estadística negativa tan sólo superada por el Tormes, último clasificado de la liga, que atesora seis derrotas seguidas.

Esta mala racha ha relegado al combinado logroñés hasta la séptima posición a falta de cinco partidos y de no sumar victorias en sus siguientes enfrentamientos se verá privado, por méritos propios, de disputar la segunda fase que pondrá en juego las tres plazas de ascenso a la Liga LEB Oro... y tendrá que pensar y disputar la de permanencia en la categoría a la que llegó el pasado verano.

Y enfrentarse a esta situación no ha sido, precisamente, por mala suerte. Si por algo se define el juego del conjunto logroñés esta temporada es por su irregularidad. El Clavijo es capaz de lo mejor y de lo peor. Y me explico. En el partido contra el Gijón firmó un primer cuarto soberbio (8-22), pero acabó desperdiciando la renta con un último periodo en el que sólo anotó 6 puntos. Lo mismo, pero al revés, ocurrió en Pontevedra. Los riojanos anotaron 8 escasos puntos frente al Marín Peixe en los primeros diez minutos, para acabar sumando nada menos que 28 en el último periodo. El desenlace es conocido, perdió ambos partidos.

Digámoslo claro: ya sólo vale ganar cada partido. La semana pasada el Clavijo cayó en su primera final contra el Cantabria. Pero este sábado dispondrá contra el Zornotza de una oportunidad para enmendarlo y demostrar a la afición que su objetivo del ascenso todavía es posible. Debe olvidarse de los cuartos lamentables y encomendarse al trabajo en equipo para lograr una victoria que devuelva la fe.