La Rioja

«La 'terribilitis' es la madre de la enfermedad emocional y la 'necesititis', el padre»

«La 'terribilitis' es la madre de la enfermedad emocional y la 'necesititis', el padre»
  • Rafael Santandreu, psicólogo

  • El autor de 'Las gafas de la felicidad' protagoniza hoy el Aula de Cultura de Diario LA RIOJA-UNIR en Ibercaja-Portales (20 h.)

Una de sus principales máximas es aplicar la relatividad a la vida cotidiana. Pero no la de Einstein, sino la que resta importancia a las cosas. Ahí radica su particular idea de la felicidad que, si bien inicialmente puede resultar insultantemente simple, tiene un señalado trasfondo de reflexiva inquietud por el carácter del ser humano. De hecho, ha conquistado a miles de lectores con sus dos libros. Si en el primero, 'El arte de no amargarse la vida', Rafael Santandreu ofrecía pautas para concentrarse en el pensamiento positivo y rechazar lo innecesario, en el segundo, 'Las gafas de la felicidad', este psicólogo cognitivo invita a superar los conflictos. Hoy protagoniza el Aula de cultura de Diario LA RIOJA-UNIR (Ibercaja-Portales, 20 horas), con un punto de vista positivo pero realista.

Su último libro se titula 'Las gafas de la felicidad'. ¿Eso significa que hemos de graduarnos la vista emocional para poder ser felices? ¿Quién puede ser nuestro oculista de la felicidad?

Puedes tener un guía, pero, al final, eres tú quien ha de cambiar. Las personas más fuertes tienen un diálogo interno especial, una filosofía de vida que les hace fuertes: ¡y se puede aprender! Mi libro pretende ser esa guía porque recoge los principales puntos de la lógica humana que hemos de cambiar para ponernos en forma emocional.

¿Qué es para usted la felicidad? ¿Cuál es el grado óptimo de felicidad?

La felicidad es un estado en el que estás casi siempre alegre, disfrutas mucho de las pequeñas cosas, como del sol o del color de los árboles. Tienes momentos malos, pero pasan muy rápido. Casi no le tienes miedo a nada y te relacionas de perlas con todo el mundo.

Usted suele decir que la felicidad en la vida es importante pero no imprescindible. ¿Puede ser la vida plena sin felicidad?

La nuestra es una filosofía anti-queja muy potente que incluso dice: «Yo mismo no tengo mucha importancia. La vida es muy corta y todo pasará rápido». Yo mismo me digo: «En el fondo, Rafael, me importa un carajo». Con esto consigues dormir unas siestas cojonudas.

¿Cuáles son los problemas que nos impiden ser felices?

Ningún problema real. Solo la 'terribilitis', que es el hábito de evaluar cualquier pequeña adversidad como 'terrible'. «Si me dejase el novio, eso sería terrible». «Estar en el paro, sería terrible». Fíjate que las personas más fuertes, jamás se dicen eso. Stephen Hawking, el científico en silla de ruedas, es feliz pese a no poder caminar ni hablar.

¿Cómo hacerse fuerte a nivel emocional para sobreponerse a las adversidades?

Pregúntate. «¿Qué me diría Stephen Hawking de lo mío?». Te darás cuenta de que te estabas quejando como un loco por una nimiedad. Ese trabajo lo tienes que hacer siempre, para cada queja. En mi libro encontrarás una multitud de argumentos para convencerte de ello, para cada situación que nos suele atormentar.

¿Es la ansiedad el mayor de los obstáculos?

Es el trastorno más extendido, aunque la depresión también ataca a mucha gente. En la actualidad, el 30% de las personas tienen problemas emocionales serios.

Y usted dice que esa cifra incluso aumentará. ¿A qué se debe ese síndrome?

Se debe a que el mundo se ha vuelto hiperexigente. Nos exigimos a nosotros mismos una barbaridad de cosas: ser elegantes, listos, extrovertidos, tener novia, un buen trabajo, una buena casa, estudios. y si fallas en alguna sola, nos decimos: «¡Soy un maldito gusano de la peor especie!». Esta megaexigencia nos bloquea, nos llena de temores hasta la ansiedad y la depresión.

Entonces, ¿la ambición puede tornarse en algo positivo?

Sólo si se trata de un juego. Yo me planteé ser el mejor psicólogo de España en cuanto acabé la carrera, pero sin embargo no 'necesito' serlo. Ni siquiera necesito ser psicólogo. Podría vender naranjas y ser también super feliz. Pero ya que estoy en esto, juego a hacerlo muy bien y a tener éxito. Es lo que yo llamo 'sudar la camiseta' pero sabiendo que todo es un juego.

Esto tiene que ver con la 'necesititis': otro concepto suyo.

La 'terribilitis' es la madre de la enfermedad emocional y la 'necesititis', el padre. Es la creencia de que necesitas mucho para estar bien. La verdad es que los seres humanos sólo necesitamos la comida y bebida del día para ser super felices. Todo lo demás es accesorio. Pero la 'necesititis' no es sólo de bienes materiales, sino también inmateriales: creer que necesitas pareja, que te respeten, una vida emocionante.