La secta de la joven de Elche: sexo para repoblar el mundo

Patricia Aguilar con su hija en Perú./AFP
Patricia Aguilar con su hija en Perú. / AFP

Patricia Aguilar fue captada en internet por Félix Steven Manrique, el gurú de un grupo gnóstico, y ahora tiene un hijo de pocos meses | Su padre la ha rescatado de la selva peruana

REDACCIÓN / EFEValencia

Ayuda espiritual, alojamientos, regalos y hasta retoques estéticos a jóvenes que «quieran cambiar de vida». Así se anunciaba en internet Félix Steven Manrique, de 34 años, el líder de la secta apocalíptica de la que acaba de ser rescatada la joven de Elche Patricia Aguilar. El gurú tampoco dejaba lugar a dudas: advertía explicitamente que las jóvenes debían estar dispuestas a mantener relaciones sexuales. Su misión: aseguraba haber sido elegido por Dios para repoblar el mundo tras el apocalipsis. Para conseguirlo reclutaba «esposas sumisas», un grupo de «elegidas», según publicaba en enero de este año la revista Interviu.

Y en eso estaba. La policía peruana ha logrado detener este miércoles a Manrique en una casa de campo ubicada en la selva de San Martín de Pangoa, a casi 500 kilómetros de donde se vio a Patricia por última vez, según ha informado el diario El Periódico. Los agentes encontraron allí al gurú junto a otras dos mujeres peruanas y sus hijos, menores de edad, cuyos familiares habían denunciado su desaparición. Patricia fue localizada a una hora de distancia en otro domicilio, en el que cuidaba a los hijos de esas mujeres y a otro bebé, su hijo, nacido hace menos de dos meses, informa Las Provincias.

El gurú de la secta, que se hacía llamar Príncipe Gurdjieff, asegura que tiene una misión en el mundo y que encontrarían la salvación. Así, poco a poco, este hombre conquistaba a las chicas y las incitaba a que abandonasen su domicilio e hicieran «cualquier cosa por él», según el testimonio dado por la prima de una de las jóvenes captadas. Esto mismo hizo con Patricia. Tras ser localizada en Perú, la joven de Elche difundió varios vídeos en los que dejaba claro que no estaba allí en contra de su voluntad, aunque, desde el principio, su familia sostuvo que su estancia en aquel país sudamericano no era voluntaria y ha luchado desde entonces por recuperarla.

Patricia Aguilar, con su bebé y otras dos mujeres y niños rescatados de la secta.
Patricia Aguilar, con su bebé y otras dos mujeres y niños rescatados de la secta. / Efe

El rescate de Patricia ha sido una odisea para su padre. Dos viajes a Perú y un año y medio de búsqueda han culminado con su liberación. Alberto Aguilar llevaba desde el 9 de junio en Lima impulsando la investigación abierta en el país andino por la Fiscalía de Trata de Personas contra Félix Steven Manrique, el gurú de un 'grupo gnóstico' al que habría conocido Patricia con 16 años por Internet.

Según denunció la familia de la joven al juzgado, Manrique convenció a Patricia para que viajara a Perú con él y abandonara su hogar cuando cumpliera la mayoría de edad. Así, la alicantina abandonó su casa de Elche el 7 de enero de 2017 para seguir hasta Lima al gurú cuando se encontraba en un momento de «vulnerabilidad». La abogada de SOS Desaparecidos, Maite Rojas, asegura que ha sido la tenacidad de la familia la que ha logrado mantener y hacer avanzar la investigación, que finalmente ha dado sus frutos. La abogada asegura que se ha podido constatar que el líder de la secta mantenía a las mujeres captadas en condiciones «infrahumanas» y en la actualidad se encontraban en una zona de la selva peruana controlada por narcotraficantes.

Alberto Aguilar, padre de Patricia, en Lima.
Alberto Aguilar, padre de Patricia, en Lima. / Efe

La familia de la joven, junto con la abogada de SOS Desaparecidos, lograron que un juez abriera diligencias para demostrar que la joven había sido captada por el gurú cuando no tenía aún la mayoría de edad. Estas pruebas son el único resquicio legal que tienen para tratar de recuperarla ya que el Código Penal español no reconoce como delito el abuso de debilidad ejercido por grupos coercitivos.

Estas razones son las que llevaron al padre de Patricia a viajar dos veces a Perú para recuperar a su hija. Fue por primera vez el pasado enero para encontrarse con las familias de otras desaparecidas a las que se les situaba también con Manrique. La segunda odisea ha dado con su hija y con la detención de Manrique, pero la situación de la familia continúa siendo complicada. La prima de Patricia y portavoz de la familia, Noelia Bru, asegura que tras tanto tiempo en la secta está «totalmente anulada, es otra persona. La hemos rescatado, pero no la hemos recuperado, el daño ya está hecho».

La joven ilicitana ha llegado este jueves a Lima en compañía de su bebé procedente de la selva peruana donde fue ubicada por las autoridades andinas durante el procedimiento contra la trata de personas. Será incorporada al Programa de Atención a Víctimas y Testigos de la Fiscalía peruana, por orden de la fiscal a cargo del caso. La magistrada Berenice Romero, titular de la Fiscalía Especializada en delitos de trata de personas de Lima, dispuso que Aguilar tenga «atención integral» de parte de especialistas junto a las otras dos mujeres que fueron encontradas con ella.

El pasado octubre, la Ertzaintza averiguó, gracias a la familia de Patricia, que el líder de la secta había intentado «reclutar» a otra chica de Guipúzcoa, de 16 años, que quería convertirse en otra de las esposas del Príncipe Gurdjieff, pero una denuncia a tiempo lo evitó.

 

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