La nociva rana toro se suma a la treintena de especies invasoras que ya amenazan el Ebro

La nociva rana toro se suma a la treintena de especies invasoras que ya amenazan el EbroGráfico

En el tramo riojano del río se han detectado también algunas de las más peligrosas, como el mejillón cebra o el moco de roca, entre otras

Roberto G. Lastra
ROBERTO G. LASTRALogroño

«No estamos preparados para un depredador como éste». «Su invasión supondría un desastre ecológico, con graves desequilibrios en el hábitat y la biodiversidad y la salud humana». Los expertos han lanzado la voz de alarma tras la constatación de que la rana toro (lithobates catesbeianus), considerada una de las 100 especies invasoras más nocivas del planeta, ha empezado a reproducirse en el Delta del Ebro. En julio del 2012 ya apareció un ejemplar adulto en Deltebre, en Tarragona, pero se trataba de un caso aislado. Sin embargo, en junio pasado fueron detectados algunos renacuajos de esta rana gigante que puede llegar a medir 460 milímetros y alcanzar 1 kilo de peso. Apenas mes y medio después, el Ministerio de Transición Ecológica ha activado el Sistema de Alerta Temprana de Especies Exóticas Invasoras tras constatar un núcleo de población del que ya se han retirado más de 600 renacuajos de este dañino anfibio, que se suma al catálogo de la treintena de especies exóticas invasoras presentes en el Ebro: mejillón cebra, almeja asiática, moco de roca, helecho de agua, cangrejo rojo o americano, siluro, pez gato negro, caracol manzana, tortuga de Florida, peste de agua...

ALGUNAS CIFRAS CLAVE

105
millones de euros se estima el gasto que para el 2025 habrá costado la batalla contra el mejillón cebra en la cuenca del Ebro. Entre el 2001 y el 2009 se gastaron 13 millones.
40.000
larvas puede liberar de una vez una hembra de mejillón cebra, más de un millón en la temporada.
500
huevos puede depositar a la semana un caracol manzana.
39%
de las extinciones conocidas son responsabilidad directa de las EEI.

Gráfico

Introducidas de forma intencionada, involuntaria o por negligencia, las especies invasoras provocan daños económicos y ambientales, pero también sanitarios al ser humano. «Casi todas las especies invasoras son muy agresivas y con gran capacidad de reproducción, pero nosotros con lo que más experiencia tenemos es con el mejillón cebra; con el caracol manzana, que es cierto que está haciendo estragos; y con la almeja asiática, que cada vez vemos que tiene más presencia en el lecho de la cuenca del Ebro», admite Elena Pérez Gallego, responsable de navegación y gestión de Especies Exóticas e Invasoras (EEI) y comisaria de aguas de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE).

En La Rioja, las especies invasoras más extendidas son el mejillón cebra, la almeja asiática y el moco de roca, aunque también hay presencia de siluro, cangrejo americano y, sin continuidad, de helecho de agua. «El caracol manzana y la rana toro, recién detectada en el Delta, no tienen por suerte presencia en La Rioja, pero claro, hay riesgo de que puedan aparecer en cualquier momento porque esto va muy ligado a que alguien por imprudencia o intencionadamente pueda llevar ahí ejemplares de estas especies», alerta Pérez Gallego.

«El año pasado detectamos por primera vez larvas de mejillón cebra en el embalse González Lacasa» Elena Pérez Gallego | Responsable de navegación y gestión de Especies Exóticas e Invasoras (EEI) de la CHE

El más extendido es el mejillón cebra, que entró en el 2001 en los embalses de Ribarroja y Flix y en la actualidad ya está en la cabecera de la cuenca, en Sobrón, en Ullívarri, en Urrúnuga... Se va extendiendo, vinculado a la navegación y a la imprudencia o malas prácticas de unos pocos pescadores. «En La Rioja hablamos del cauce de los ríos, no de los embalses, aunque el año pasado en el González Lacasa encontramos, por primera vez, larvas de mejillón cebra y se comunicó a la Comunidad Autónoma, que es la competente junto al Ministerio. En lo que llevamos de verano hemos hecho muestreos en junio y julio y no hemos detectado, pero todavía nos queda agosto y septiembre, así que tal vez fue algo puntual», concreta la experta, organismo que achaca el episodio a la entrada de una embarcación sin desinfectar. «Las larvas de mejillón cebra son invisibles al ojo humano, de ahí que sea primordial el cumplimiento de las normas y la desinfección de embarcaciones, material y utensilios de pesca», insiste la técnico de la CHE.

Control, no erradicación

A la espera de la evolución de la rana toro, la gran preocupación de la CHE junto al mejillón cebra es el caracol manzana, presente solo en España en el Ebro. «Llegó por alguien que soltó ejemplares, lo mismo que con la tortuga de Florida o con la rana toro», insiste Pérez Gallego.

Esta especie entró en la Península en el 2009 y empezó afectando a los arrozales del Delta del Ebro y en el 2014 ya estaba en el río Ebro, aunque sin llegar todavía a Tortosa. «Va remontando y ha pasado de los arrozales al río cerca ya del límite entre el dominio público marítimo terrestre y el dominio público hidráulico. De hecho, el año pasado, a finales de junio, encontramos un foco de muchísimas puestas, unas 150, en Miravet, 40 kilómetros aguas arriba de Tortosa. Aunque es cierto que el caracol manzana, que tiene un diámetro de 15 centímetros, tiene mucha capacidad de remonte incluso contra corriente, pero en ese foco está claro que hubo alguien que echó allí los ejemplares no sabemos sin por imprudencia o de manera voluntaria», asevera la responsable de gestión de EEI de la CHE.

Mientras un caracol manzana puede en una puesta depositar 500 huevos y su frecuencia es semanal; una hembra de mejillón cebra puede liberar de una vez 40.000 larvas y en una temporada hasta un millón. «Aparte de que aquí no tienen enemigos naturales, esa capacidad de reproducción hace casi imposible su erradicación. Puedes aspirar a su control en sistemas cerrados como canales de riego, tuberías, etc..., donde se aplican tratamientos eficaces; pero en los abiertos no hemos encontrado todavía un producto que sea efectivo y que, además, no perjudique al resto de especies», aclara la técnico.

«Nos preocupan todas las especies exóticas invasoras, pero especialmente el mejillón cebra y el caracol manzana. El primero, porque sigue expandiéndose por la cuenca y por el resto de España (está en Miño-Sil, el Segura, el Júcar, el Guadalquivir...); y el segundo, por el foco de Miravet y porque va avanzando y sería el más preocupante por las alteraciones que provoca en el resto de especies más los daños económicos que requiere su control», remacha la experta de la CHE, que apela a la «concienciación de todos».

CASI TODO LO QUE DEBE SABER

-Normativa y prohibiciones

La posesión, transporte y comercio de especies exóticas invasoras (EEI) supone una infracción leve de la Ley 42/2007 de patrimonio natural y de la biodiversidad, conllevando sanciones económicas que pueden alcanzar los 5.000 euros.

La introducción de especies exóticas invasoras en la naturaleza puede suponer una infracción leve de dicha ley, conllevando sanciones económicas que pueden alcanzar los 2.000.000 euros.

Normativa nacional y europea: Real Decreto 630/2013, de 2 de agosto, por el que se regula el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras y Reglamento 1.143/2014 del Parlamento Europeo y del Consejo de la UE, de 22 de octubre del 2014, sobre la prevención y la gestión de la introducción y propagación de especies exóticas invasoras.

-Deportes náuticos

Asegúrese de no trasladar nunca agua, animales o plantas de un curso de agua a otro.

Elimine cualquier resto de organismos y vegetación que haya podido adherirse al casco, al motor o a cualquier otro elemento de la embarcación.

Desinfección: Antes de comenzar asegúrese de que su equipo está limpio y seco. Al terminar, desinfecte su embarcación y séquela, lo mismo que el resto del equipo: remos, botas, escarpines, chalecos...

-Pesca

Nunca, bajo ninguna circunstancia, devuelva al agua las capturas de EEI.

Está prohibida la utilización como cebo vivo o muerto de cualquier ejemplar de EEI o de sus partes y derivados.

No traslade nunca agua ni peces de un curso de agua a otro.

Limpie y desinfecte las artes de pesca y todo su equipo deportivo

-Acuarofilia

El lavado de los acuarios puede provocar el vertido al desagüe de huevos, alevines o restos de plantas acuáticas. Estas aguas residuales pueden ser tratadas con cloro antes de su vertido o vertidas a tierra, como agua de riego, lejos de cualquier cauce.

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