Nagore admite que una empresa actuó en el Oja en un tramo mayor al previsto

Inundaciones en el Oja, en Ojacastro, en una imagen de archivo./Javier Albo
Inundaciones en el Oja, en Ojacastro, en una imagen de archivo. / Javier Albo

El consejero de Medio Ambiente ha justificado la necesidad de la limpieza del cauce

LA RIOJA

El consejero de Medio Ambiente, Íñigo Nagore, ha reconocido que la empresa que realizó unos trabajos de limpieza del río Oja, en Ojacastro, sobrepasó la extensión marcada para los trabajos en el cauce, por lo que se le abrió un expediente, pero ha incidido en que la actuación global fue satisfactoria.

Nagore ha ofrecido este viernes estas explicaciones en el Parlamento de La Rioja, donde el Grupo socialista había reclamado su comparecencia por lo sucedido en Ojacastro el año pasado. El consejero ha incidido en que en este municipio se demandaba desde hace años la limpieza del cauce en el entorno del puente antiguo sobre el Oja, en la N-111.

En ese entorno, en unos cien metros, hay dos puentes, uno del siglo XIX y otro más moderno que se comportan como un obstáculo de la corriente, propician la acumulación de vegetación y restos y conllevan un riesgo de inundación, como las ocurridas en las últimas crecidas del río.

Así, el año pasado se decidió intervenir, con unos trabajos presupuestados en 11.800 euros y, tras los informes y permisos preceptivos, las obras comenzaron el 3 de octubre pasado. En el transcurso de los trabajos se comprobó que era necesario actuar en unos 20 metros más de los previstos, entre los puentes, ha relatado Nagore; pero se ejecutaron trabajos en un tramo de unos 80 metros, 60 más.

No obstante, ha precisado el consejero, esos trabajos limpiaron de vegetación los vanos del puente más nuevo, dos de los cuales estaban cegados. De hecho, ha explicado que a principios de este año, en las últimas avenidas del río, se ha comprobado que la capacidad de desagüe de este tramo de río ha mejorado, con lo que ha disminuido el riesgo de inundación.

Además, las obras no causaron ningún daño a la fauna piscícola, en una zona que tampoco es protegida ha subrayado el consejero. En el transcurso de los trabajos, un agente forestal comprobó el exceso de obra y presentó una denuncia; se comunicó a la empresa la apertura de un expediente y ésta procedió a la restauración del sector, con las indicaciones técnicas que se le hicieron.

Por ello, Nagore ha considerado que «se ha creado una alarma exagerada» en torno a esta actuación «que es menor, pero importante para solucionar los problemas de inundación de la zona».

«Quizás ha influido el que es una actuación visible desde la carretera» y también cree que «hoy en día cualquier trabajo en un cauce genera rechazo entre ciertos sectores conservacionistas, pero creemos que se trata de intervenciones necesarias».

No obstante, ha admitido que «se puede pedir más cuidado en el movimiento de tierras» aunque «ya se han realizado las actuaciones correctoras pertinentes y se ha incoado un expediente a la empresa, aunque el exceso de obra ha resultado sin duda beneficioso».

«Quizás», ha reconocido, «esta intervención se hizo a la bruto, porque el maquinista se emocionó y siguió», ha insistido, aunque ha aclarado que solo se pagaron los trabajos inicialmente previstos (contratados por 11.555 euros) más los veinte metros que sí se autorizaron, hasta llegar a 14.291 euros.

«No hay que buscar más caso del que hay», ha reclamado Nagore, que ha incidido en que existen «multitud de casos» en los trabajos en cauces en los que «es habitual hacer más obra, cuando se ve necesario sobre la marcha, y no pasa nada».

Además, en este caso, «lo que se ha hecho de más, aunque esté mal, ha implicado una mejora» y «no hay mal que por bien no venga».

Frente a estas explicaciones, el socialista Jeús María García ha reprochado que en Ojacastro «han actuado como le ha dado la gana a su alcalde» y ha considerado «difícil» que un maquinista «se equivoque» en un tramo de más de 60 metros.

Germán Cantabrana, de Podemos, ha abogado porque este modo de actuar «no vuelva a repetirse»; Diego Ubis, de Ciudadanos, ha reclamado que se determine el nivel de responsabilidad de la empresa.

Y Noemí Manzanos, del Grupo Popular, ha avalado la «sensibilidad ecológica del Gobierno» frente a la «alarma ecológica» de la que ha invitado «a alejarse» al PSOE