'Luna de sangre' en La Rioja

Imágens tomadas desde el León Dormido. /Ignacio Urbiola
Imágens tomadas desde el León Dormido. / Ignacio Urbiola

No se vio con toda la clarida esperada pero se pudieron captar imágenes espectaculares

LA RIOJA

El eclipse lunar más largo del siglo XXI tiñó de rojo este viernes a nuestro satélite, mientras que Marte, casi en su punto más cercano a la Tierra, brilló con todo su esplendor, deleitando a medio mundo, aunque las nubes en los cielos europeos eclipsaron la fiesta.

El doble espectáculo pudo observarse a simple vista, sin necesidad de protección como ocurre con los eclipses de Sol, con la salvedad de las nubes. En La Rioja no se vio con toda la clarida esperada ni se pudo disfrutar de los rojos intensos que se suponían. Sin embargo, aquellos que pusieron un especial interés en sacar la mejor imagen del espectáculo lunar lo consiguieron. Como muestra, estas fotos que nos ha cedido Ignacio Urbiola y que realizó desde el León Dormido.

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Ignacio Urbiola

El eclipse, que corresponde al momento en que la Luna se sumerge en la sombra de la Tierra, pudo verse total o parcialmente en medio mundo: África, Europa, Asia y Australia. Pero es en el este y el sur de África donde mejor se apreció el espectáculo.

Para que tenga lugar un eclipse de Luna se necesita una alineación casi perfecta entre el Sol, la Tierra y la Luna. Así, cuando nuestro planeta se encuentra entre la estrella y el satélite, proyecta su sombra sobre la Luna oscureciéndola.

La Luna llena entra poco a poco en la penumbra y después en la sombra para encontrarse totalmente a oscuras antes de salir progresivamente de dicha zona.

El fenómeno completo empezó a las 17:14 GMT y terminó a las 23:28 GMT. El momento más interesante del eclipse, cuando la Luna se encuentre completamente en el cono de sombra proyectado por la Tierra, empezó a las 19:30 GMT, hasta las 21:13 GMT.

Esta fase, denominada fase de «totalidad», duró casi una hora y tres cuartos (103 minutos), lo que constituye el eclipse de Luna más largo del siglo XXI. Este es el segundo eclipse total de Luna de 2018. El primero tuvo lugar el 31 de enero.

Ignacio Urbiola

Privada de los rayos del Sol, la Luna no solo se oscurece sino que toma un tinte color ladrillo: la atmósfera terrestre desvía los rayos rojos de la luz procedente del Sol hacia el interior del cono de sombra, que se reflejan así en la superficie de nuestro satélite natural.

El otro protagonista de la noche fue el planeta Marte, que debía situarse a 57,6 millones de kilómetros de la Tierra. Habrá que esperar hasta 2035 para volver a ver el «planeta rojo» tan cerca de nosotros. A simple vista se puede apreciar un punto brillante en el espacio pero con un telescopio será posible apreciar sus detalles.