Ciudadanos mal avenidos

David Vallejo, Diego Ubis, Tomás Martínez y Rebeca Grajea, en una comparecencia conjunta en el Parlamento en octubre del 2017. / M. HERREROS
David Vallejo, Diego Ubis, Tomás Martínez y Rebeca Grajea, en una comparecencia conjunta en el Parlamento en octubre del 2017. / M. HERREROS

La diputada del grupo naranja Rebeca Grajea se hace acompañar de su padre cuando acude al hemiciclo mientras se dirime en los tribunales el despido de la coordinadora | Grajea comunica a la presidenta del Parlamento las tensiones con sus compañeros «por lo que pueda pasar»

Teri Sáenz
TERI SÁENZLogroño

Cuando el Parlamento de La Rioja parecía haber agotado las imágenes insólitas que han jalonado la legislatura, el catálogo vuelve a engrosarse con una inusitada estampa más: la de una señoría acompañada por su padre mientras realiza sus labores dentro del hemiciclo. Se trata de la diputada de Cs Rebeca Grajea, que justifica el gesto en razón de las tensiones que mantiene desde hace meses con sus compañeros de bancada con el portavoz, Diego Ubis, a la cabeza. «La situación se ha vuelto insostenible», asegura. «Las discusiones y los desplantes por su parte son habituales, y la presencia de mi padre es testimonial, pero me ofrece seguridad emocional por si vuelven a repetirse episodios muy desagradables dentro de un espacio tan reducido».

No es la única medida que Grajea ha adoptado en su día a día en el hemiciclo riojano. Ayer registró un escrito dirigido a la presidenta de la Cámara en el que informa a Ana Lourdes González del «injustificado y vejatorio» despido de la coordinadora del Grupo Parlamentario, Yolanda San Juan, el pasado 21 de diciembre. «Diego (Ubis) la despachó de manera humillante en presencia del ujier mayor y otros testigos en el mismo vestíbulo del Parlamento en una decisión de la que ni yo estaba informada, ni se me consultó, ni comparto», comenta la diputada, quien reconoce que la coyuntura hace limitar su trabajo en el despacho de Cs asumiendo la mayoría en su propio domicilio. «He pedido también a la presidenta que informe a los ujieres y al personal de seguridad por lo que pueda pasar», revela advirtiendo además de las variables jurídicas que pueden implicar el despido de San Juan. «La decisión está firmada por el Grupo Parlamentario, pero yo no la suscribí», apunta.

«Sólo hablamos de temas profesionales y a veces hay consensos y disensos (...), pero en absoluto amenazas»R Diego Ubis | Portavoz del Grupo Parlamentario

«La figura de mi padre me da seguridad emocional por si se repiten episodios muy desagradables» ebeca Grajea | Diputada regional

«No me doy por aludido»

La Presidencia del Parlamento declinó pronunciarse sobre el caso, remitiéndose a la parte del reglamento (artículo 25.3) que garantiza la autonomía en la organización y acción interna de cada uno de los partidos presentes en la Cámara. Tampoco Ubis optó por avivar la polémica. «No me doy por aludido», zanjó el portavoz parlamentario. «¿Que acude con un familiar al despacho? No sé por qué. Yo también recibo aquí a mi mujer y mis hijas a veces mientras estoy trabajando», afirma.

Reconociendo que existe un distanciamiento personal con su compañera de filas -«hablamos de temas profesionales y a veces hay consensos y disensos, pero no tengo la obligación de ser amigo de mis compañeros de trabajo»-, Ubis niega la existencia de cualquier tipo de amenazas y rebate la versión ofrecida por San Juan respecto al mecanismo y los motivos de su contratación en julio del 2017. Según la excoordinadora, que el lunes está citada con los representantes de Cs en el acto de conciliación previo a la tramitación de su demanda por despido improcedente, fue la dirección nacional quien ordenó su llegada a La Rioja desde Vigo tras los informes remitidos por Grajea denunciando «acoso laboral y psicólogico» por los otros tres diputados que completan la representación del partido naranja. «Su tarea no era mediar, sino que es una figura aglutinadora que existe en todos los grupos de Cs», prologa para afirmar que, dado que los perfiles sugeridos desde Logroño no se ajustaban a las directrices nacionales, se amplió la oferta de empleo. A ella se acomodó San Juan, coach de profesión, que previamente había intervenido en la gestora conformada en Galicia.