El Supremo alemán ratifica la cadena perpetua al autor de un atropello mortal

El alto tribunal sienta jurisprudencia al avalar la pena impuesta a un conductor temerario que se cobró la vida de una persona en Hamburgo

JUAN CARLOS BARRENACorresponsal. Berlín

El Tribunal Supremo alemán (BGH) ha sentado jurisprudencia tras confirmar el pasado viernes por primera vez la condena a cadena perpetua por asesinato contra un conductor que causó un grave accidente en el que una persona perdió la vida y otras dos quedaron heridas de gravedad. La Audiencia de Hamburgo había dictado la severa sentencia hace un año contra un joven de 24 años y nacionalidad lituana que en mayo de 2017 robó un taxi en estado de embriaguez y sin permiso de circulación se lanzó a una loca carrera por las calles de la ciudad portuaria a velocidades de hasta 155 kilómetros por hora huyendo de la Policía germana.

En su huida se saltó varios semáforos en rojo y amenazó la seguridad de otros conductores y peatones. Finalmente, en una céntrica avenida perdió el control del coche, invadió el carril contrario y colisionó frontalmente a 130 kilómetros por hora contra un taxi. Uno de los pasajeros, de 22 años de edad, murió en el acto, mientras el conductor del vehículo y un segundo cliente resultaron heridos de gravedad. La corte de Hamburgo aplicó la pena máxima al hallar al acusado culpable de asesinato, de doble intento de asesinato y lesiones graves en dos casos.

Los jueces de dicha audiencia consideraron que el responsable del accidente actuó con una intención limitada de matar, ya que asumió la posibilidad de que su conducción provocara víctimas mortales. El cuarto senado de lo penal del Tribunal Supremo no hizo sino confirmar la sentencia, que ya es firme y contra la que no existe posibilidad de apelación.

El mismo tribunal había anulado hace un año una sentencia similar dictada por un juzgado de Berlín contra dos conductores que compitieron en una carrera ilegal por el centro de la capital alemana y causaron la muerte de un tercer conductor contra cuyo vehículo colisionó uno de los automóviles implicados. Entonces el BGH no encontró pruebas suficientes que certificaran la intención de matar de los dos conductores condenados y ordenó a la Audiencia de Berlín repetir el proceso.