Los países árabes dan la espalda a Palestina en Baréin

Decenas de niños sostienen banderas palestinas durante una protesta contra el foro económico 'Paz para la Prosperidad'. /Efe
Decenas de niños sostienen banderas palestinas durante una protesta contra el foro económico 'Paz para la Prosperidad'. / Efe

El 'plan del siglo' busca conseguir cerca de 44.000 millones de euros para invertir en la próxima decada en los territorios

MIKEL AYESTARANJerusalén

Este miércoles se despide el encuentro 'Paz para la prosperidad', la conferencia en Baréin con la que la Casa Blanca quiere presentar el lado económico del 'plan del siglo' con el que Donald Trump pretende solucionar el conflicto entre israelíes y palestinos. El yerno del presidente, Jared Kushner, fue el encargado de desvelar una hoja de ruta que busca conseguir casi 44.000 millones de euros de países árabes para invertir en la próxima década en grandes proyectos de todo tipo en los territorios palestinos.

El documento de 136 páginas al que tuvo acceso 'The New York Times' no menciona la ocupación israelí de Cisjordania y Jerusalén oriental o el bloqueo que sufre Gaza, situaciones cuya solución es clave para que cualquier plan económico funcione. «El dinero es importante, pero la solución política aún más», recordó el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmoud Abas, que llamó al boicot de la cumbre. Su llamamiento, sin embargo, no tuvo el respaldo de Estados árabes como Jordania, Egipto, Marruecos o los del Golfo, y este fue el gran triunfo para los organizadores del encuentro que se limitó a presentar medidas ya fracasadas en anteriores intentos. La presencia árabe muestra la normalización oficiosa de sus relaciones con el Estado hebreo.

El propio Kushner admitió que «no es posible el crecimiento económico de los palestinos sin una solución duradera y justa al conflicto (.) que garantice la seguridad de Israel y respete la dignidad del pueblo palestino», una confesión que deja su plan en puro fuego de artificio, a la espera de una negociación en la que se afronten temas clave como Jerusalén o el derecho al retorno de los refugiados. En estos dos puntos Trump ya ha mostrado su apuesta clara y firme por la agenda que defiende Benjamín Netanyahu.