CNMC y Hacienda, el 'poli' bueno y el malo

'Performance' en Barcelona contra los pisos turísticos. /M. Pérez (Efe)
'Performance' en Barcelona contra los pisos turísticos. / M. Pérez (Efe)

La Agencia Tributaria ya controla directamente los ingresos de los pisos turísticos, mientras Competencia denuncia «restricciones»

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

En la maraña de actuaciones y normas que regula la actividad de las viviendas de uso turístico, la Agencia Tributaria y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) vienen jugando papeles muy diferentes, e incluso han llegado a chocar en ocasiones entre si.

La primera dispone desde enero de datos concretos sobre los titulares de casas que las arriendan para usos turísticos, y con claros fines crematísticos, desde las páginas webs de multinacionales como Airbnb, HomeAway, Booking, Windu o Niumb, entre otras. Tras la queja inicial de estas plataformas, apoyadas por Competencia –aunque terminó estimando que la lucha contra el fraude fiscal concedía a esa medida la «necesidad» y «proporcionalidad» requeridas para justificar su uso–, finalmente han cedido aunque lograron posponer el inicio del nuevo sistema, previsto para octubre.

La dirección completa de los inmuebles –a fin de que los inspectores puedan revisar 'in situ' la veracidad de la información suministrada–, el número de inquilinos que los usan, el dinero que pagan (a través de la plataforma, que se lleva una comisión) y los días contratados son algunos de los datos requeridos, amén de la identidad de los dueños, «anfitriones» para las webs.

La información habrá de actualizarse cada trimestre. Y para hacerse una idea del volumen de ingresos que hay que fiscalizar y que, según algunos bufetes especializados, «en buena parte no se declaraban al fisco hasta ahora, o al menos no en su totalidad», basta mirar las propias cifras que ofrecen las webs.

Hasta 12.000 euros en verano

Según HomeAway, en Baleares el precio medio por noche no baja de los 50 euros y puede superar los 60, lo que contrasta con los 20 euros en Murcia. En la temporada veraniega (junio a agosto), no obstante, la ganancia mensual se dispara. Desde 1.747 euros en Alicante, 1.864 euros en Las Palmas y 1.883 euros en Valencia (datos de 2017), hasta 3.995 euros en Málaga, 4.851 euros en Marbella, 6.689 en Tarifa (Cádiz) y 7.213 euros en San Sebastián. El récord, sin embargo, se registró en Barcelona, donde se llegaron a obtener hasta 12.007 euros por un alquiler y 11.979 euros en Sant Josep de sa Talaia, en plena isla de Ibiza.

Inside Airbnb, web que muestra los datos de esta plataforma, muestra unos beneficios algo más reducidos en el promedio porque el nivel de ocupación suele bajar el resto del año del 30%. En Palma de Mallorca serían 512 euros–aunque por noche se han llegado a pagar 208 euros–, en Málaga 521 euros, en Madrid 663 euros y en Barcelona 685 euros.

Para Competencia no hay problema en ello y no observa «fallos de mercado», por lo que insiste en criticar por «restrictivas» la «gran disparidad» de regulaciones sobre este sector que hay a nivel territorial.

Más información