Otra vuelta de tuerca en la portería

Pablo Fid detiene el balón en el entrenamiento de ayer. /Fernando Díaz
Pablo Fid detiene el balón en el entrenamiento de ayer. / Fernando Díaz

Rubén Miño sufre una rotura y Pablo Fid tomará en Salamanca su relevo en la meta

José Martínez Glera
JOSÉ MARTÍNEZ GLERALogroño

Rotura muscular en el semitendinoso de la pierna izquierda. Dicho de otra forma, una rotura de fibras en la parte posterior del muslo de la pierna izquierda. Ese es el parte médico, y la realidad, que afecta a Rubén Miño, que ayer no se entrenó con sus compañeros en el Mundial'82 y que tampoco estará el domingo en El Helmántico, frente al Salamanca. Es el turno de Pablo Fid, que se ejercitó junto a Yari Meykher. El primero será titular y el segundo viajará con el equipo. Dos porteros menores de 23 años.

Rubén Miño iba y venía ayer por las instalaciones del Mundial'82. Del vestuario, al gimnasio. Junto a él, la fisioterapeuta Andrea Alesanco, que será la encargada de trabajar en su recuperación, aunque no evitará que el catalán se pierda más de un partido de competición liguera. Desde la entidad se indica que el plazo estimado para regresar a la competición queda «pendiente de evolución», pero las roturas fibrilares no son lesiones que se curen de un día para otro.

Sea como fuere, lo cierto es que la UD Logroñés no parece tener fortuna con la portería, incluida la grave lesión de Miguel Martínez de Corta. Con la presencia de éste, el equipo había adquirido una seguridad sobresaliente. Muy pocos goles encajados y, además, una sensación de confianza exportable. El paréntesis que supuso la titularidad de Iván Buigues se cerró con su marcha y la llegada de Rubén Miño, portero con una dilatada carrera, pero con pocos partidos bajo palos. Diez la pasada campaña, ninguno la anterior y 27 en la campaña 2016/17, en el AEK Larnaka. En sus cuatro encuentros con la UD Logroñés ha encajado cinco goles, incluido el evitable ante el Haro y el que generó tras su error previo al segundo gol de la Cultural.

El catalán sufre una rotura de fibras en el muslo izquierdo y estará varias semanas ausente

¿Quién es Pablo Fid?

Pablo Fid (Bilbao, 10/2/1997) es un absoluto desconocido para el aficionado de la UD Logroñés que las últimas cuatro campañas militó en el Arenas de Getxo, aunque no era el guardameta titular, privilegio del que disfrutaba el veterano Chema. Fid hizo las maletas el 30 de agosto, al límite para poder tramitar su licencia y con la campaña ya comenzada. De hecho, Yari Meykher se sentó en el banquillo en la primera jornada.

Fid se definía en su primera entrevista como jugador blanquirrojo como un guardameta «con mucho carácter y mucha hambre» pero también como un jugador «tranquilo» sobre el césped. «Me gusta transmitir tranquilidad para que los compañeros estén más a gusto. Soy un portero con las cosas claras», añadía.

Cuando la UD Logroñés contrató a Miño buscaba envergadura. Con Fid, algo similar. Con 1,85 metros de altura, el bilbaíno jugó la pasada campaña en nueve encuentros, aunque no todos completos. Sus números revelan otros 900 minutos, repartidos en 10 encuentros, en la temporada 2017/18 y tres en la anterior, cuando entró en la veintena.

«Vengo a competir el puesto», decía aquel 30 de agosto. Le ha llegado el momento. Por lesión de un compañero, algo que nunca gusta al futbolista, pero la realidad es que será titular el domingo en Salamanca. El aficionado quiere fiabilidad bajo palos. «Vengo a dejarme la piel y a ver qué sale», reiteraba.

Necesitará algo más que trabajo, aunque éste no se negocia. Demandará un poco de fortuna, porque la responsabilidad es enorme. Su demarcación es fundamental en cualquier equipo, aspire a lo que aspire. « Tengo 22 añitos, pero este va a ser mi cuarto año en el grupo. Puedo aportar experiencia y vivencias que he compartido», apuntaba. En cuatro días deberá volver a tomar la palabra, pero sobre el campo. Y sus compañeros necesitan un discurso serio y fiable para crecer.