Copa Madrid 2019

Barça y Madrid, enemigos a batir

Imagen de un partido entre el Real Madrid y el Barcelona. /ABC
Imagen de un partido entre el Real Madrid y el Barcelona. / ABC

Azulgrana y blancos se han enfrentado en seis finales del torneo del KO desde 2010 y se han repartido los nueve últimos títulos

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZMadrid

Barcelona y Real Madrid, que se han enfrentado en seis finales del torneo del KO desde 2010 y se han repartido los nueve últimos títulos, son los enemigos a batir en la Copa del Rey que comienza este jueves en la capital, donde no sólo nunca se ha proclamado campeón el anfitrión, condición que ostenta esta vez el Estudiantes, sino tampoco el equipo blanco en la era ACB, con tres intentos fallidos. El Baskonia, el Unicaja y el Valencia se presentan como las más serias alternativas para intentar romper la hegemonía que ejercen en la competición culés y merengues, que se presentan en esta Copa con la duda de Sergio Llull para el derbi madrileño del viernes, ya que el escolta balear sufre unas molestias musculares y Pablo Laso no garantiza que pueda jugar en el estreno del subcampeón en cuartos de final.

Barça y Madrid podrían repetir final copera por cuarta ocasión en seis años, en esta ocasión con los azulgrana a priori con un camino más asequible que el eterno rival y con un día de descanso que no tendrían los blancos en caso de que ambos superen sus respectivos cruces, contra el Valencia y el Estudiantes. Esas eliminatorias serán los duelos estelares de cuartos en el WiZink Center de Madrid, que acoge durante cuatro días la gran fiesta del baloncesto, la competición más atractiva y emocionante de Europa, retransmitida este año en 141 países de cuatro continentes. En los otros dos choques de cuartos, el Unicaja y el Baskonia deben confirmar su favoritismo frente al Tenerife y al Joventut, para tener la posibilidad de acabar con el insultante dominio de los dos colosos, siempre que Barcelona y Real Madrid cumplan los pronósticos en su debut.

La capital, que espera la llegada de más de 7.000 aficionados procedentes de Barcelona, Vitoria, Málaga, Valencia y la isla canaria, albergará la Copa por cuarta vez desde que el torneo se decide por el actual formato. En las tres ediciones anteriores en Madrid, en 2006, 2009 y 2011, los blancos, los más laureados en la Copa (27 títulos frente a 24 de los azulgrana), siempre se estrellaron: en semifinales ante el Baskonia (a la postre campeón); en cuartos frente al Barça, en otra cita en la que levantaron el trofeo los vitorianos; y en la final contra los culés. Sin embargo, a partir de ese momento, con la llegada de Laso, el Real Madrid ha sumado hasta cinco Copas, cuatro de ellas consecutivas, hasta que el pasado año su odiado enemigo, relanzado por el revulsivo de Svetislav Pesic en el banquillo, se encargó de fulminar su racha. En la que fue la última Copa de Juan Carlos Navarro, y en la que no pudo participar Llull por su grave lesion de rodilla sufrida con la selección española.

Llull, ganador ya de cinco títulos coperos, al igual que Rudy Fernández y Jaycee Carroll, está a sólo uno de Felipe Reyes y a dos del mítico escolta azulgrana, pero la participación del balear es ahora una incógnita. «Sergio no se ha entrenado hoy (por este miércoles) y vamos a ver mañana. No sé si podrá jugar el viernes. Si la Copa del Rey fuese la semana que viene, diría que juega, pero como comenzamos el viernes, no lo puedo asegurar. Le veo anímicamente bien y preparado, pero ahora hay que ver cómo está físicamente», insistió Pablo Laso en alusión al jugador más determinante del Real Madrid, ya dos veces MVP de una Copa que se ha visto sacudida por el estado de Sergio Llull tras confirmarse la presencia de Rudy tras el fuerte golpe que se llevó en la cara el pasado domingo.

Con la ausencia sí segura de Trey Thompkins, el Barça llega en teoría en mejor momento que los madridistas, aunque ambos conjuntos han ganado cuatro de sus últimos cinco encuentros. Los defensores del título, sin embargo, tendrán este jueves una exigente prueba en su debut contra el Valencia, el único equipo que ha entrado en los últimos tiempos en dos finales de Copa y se ha atrevido a desafiar, al igual que el Gran Canaria, a los gigantes, aunque cayó en sendas ediciones celebradas en Vitoria. Ahora toca donde hace justo un decenio el Tau y el Unicaja, que van por distintas rutas, protagonizaron una final apasionante resuelta con prórroga a favor de los vitorianos, en el antiguo Palacio de los Deportes.

Navarro, homenajeado durante el partido del campeón

La Asociación de Clubes de Baloncesto (ACB) rendirá este jueves homenaje a Juan Carlos Navarro, en el descanso del segundo partido de cuartos de final de la Copa que enfrentará al Barcelona y al Valencia. El legendario escolta catalán ha conquistado siete títulos coperos, aunque nunca ha sido proclamado MVP de la competición, además de ocho Ligas y cinco Supercopas. Tras verse obligado por el club de su vida a la retirada el pasado verano después de 20 años en el primer equipo azulgrana, recibirá un merecido tributo en el intermedio del encuentro del vigente campeón. Navarro se estrenó en la Copa en 1998 en Valladolid y levantó su primer título en el torneo del KO en 2001 en Málaga y el séptimo y último el año pasado en Las Palmas.

Actualmente es el mánager de la sección de baloncesto del Barcelona y por tercera vez desde su debut la Copa no disfrutará de su talento, después de haberse perdido la edición de 2008, cuando estaba en los Grizzlies de Memphis, y la de 2017, como consecuencia de una apendicitis aguda que le llevó al quirófano horas antes de que el torneo de hace dos años se inaugurase en el Buesa Arena de Vitoria. Con la leyenda «Gracias Navarro» y una fotografía del mítico jugador besando la última Copa, el trofeo que cerró su palmarés profesional, anunció este miércoles la ACB el acto en honor a 'La Bomba' en el WiZink Center.

Tras Navarro, Felipe Reyes es el jugador más laureado de la Copa, con seis títulos -también sin trofeo MVP-, después de haber disputado todas las ediciones, de manera consecutiva, desde su estreno en Vitoria 2000. Será por tanto la vigésima participación del pívot cordobés del Real Madrid, cinco de ellas defendiendo la camiseta del Estudiantes antes de fichar por el equipo blanco. «Como las 19 anteriores, esta es una Copa muy bonita, y jugarla en casa, en nuestro pabellón, la hace aún más especial», reconoció este miércoles el capitán madridista, que ve a su equipo «muy motivado y con ganas de que llegue ya el viernes».