Ingenieros muy humanos

Galardonados, alcalde, presidente y decano del Colegio de Ingenieros, en el salón de plenos. :: /Javier Albo
Galardonados, alcalde, presidente y decano del Colegio de Ingenieros, en el salón de plenos. :: / Javier Albo

El grupo que trabajó en Totalán recibe el Premio Santo Domingo

Javier Albo
JAVIER ALBOSanto Domingo

El Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos entregó ayer el premio 'Santo Domingo de la Calzada' al equipo de once ingenieros, coordinado por Ángel García Vidal, que participó en las labores de rescate de Julen, el niño que cayó por un pozo de 72 metros en la localidad malagueña de Totalán.

El acto estuvo presidido por el alcalde, Agustín García Metola; el presidente del Colegio, Juan Santamera, y por el decano de La Rioja, Miguel García, que pusieron en valor la generosidad, entrega y profesionalidad que desplegaron sin descanso durante trece largos días para intentar llegar hasta Julen a través de una obra de Ingeniería sin precedentes, a realizar en un tiempo récord y «con una gran carga emocional», subrayó el representante de la demarcación de La Rioja.

Opinión

Esta fue la que propuso la concesión del premio bienal -después aprobado por el Consejo General del Colegio de Caminos, Canales y Puertos- por «la ejemplar actuación en el operativo de rescate y en reconocimiento a su desempeño, que ha puesto en valor la labor social y solidaria de la Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos, y contribuido a potenciar la imagen de nuestro colectivo ante la sociedad». Lo recibieron, además del citado Ángel García Vidal, Javier Cañada, Mauricio Delgado, Vicente Fossi, Jorge Gil, José Luis Gómez, Antonio Moreno Jiménez, Antonio Moreno Sánchez, Mario Muñoz Atanet, Antonio Nieto y Fernando Vílchez.

«Julen se convirtió en el hijo de todos nosotros y nos motivó a trabajar sin descanso hasta llegar a él»

García Vidal puso el acento en la rápida y sin condiciones respuesta que los ingenieros dieron al mensaje que publicó en el grupo de whatsapp cuando la Guardia Civil pidió su colaboración tras saber que un niño había caído a un pozo. «Julen se convirtió en el hijo de todos nosotros y nos motivó a trabajar sin descanso hasta encontrarle», dijo el coordinador de la operación, que añadió: «Solo cumplimos con nuestro deber, y mil veces más que nos ocurriera, mil veces volveríamos a hacer lo mismo», indicó después de incidir en que es la suya una profesión «con una marcado vocación de servicio» y «humana». Como lo fue Santo Domingo de la Calzada.