Amigos de la Tierra, en contra de la restauración de orillas del Cidacos en Arnedo

Imagen de una máquina realizando labores de mantenimiento, en el Cidacos. /Ernesto Pascual
Imagen de una máquina realizando labores de mantenimiento, en el Cidacos. / Ernesto Pascual

Para el colectivo ecologista riojano, más que obras de restauración se trata de «obras de destrucción»

Ernesto Pascual
ERNESTO PASCUAL

El colectivo Amigos de la Tierra de La Rioja ha lamentado en una nota de prensa las obras de emergencia que la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha finalizado en un tramo de 1,5 kilómetros en el río Cidacos a su paso por Arnedo para recuperar los daños de las crecidas del pasado año.

Para el colectivo ecologista riojano, más que obras de restauración se trata de «obras de destrucción». Como reprocha en una nota de prensa, Amigos de la Tierra ven en la figura de «obras de emergencia» un amparo para «no tener que realizar ni proyectos ni exposiciones públicas, de modo que los ciudadanos no tienen la posibilidad de alegar ni de realizar propuestas». «Estamos ante un abuso de esta figura legal que debería emplearse realmente para evitar daños que se puedan producir de forma inmediata», expone Amigos de la Tierra de La Rioja en la nota remitida este lunes.

Ante el propósito de la CHE de recuperar orillas erosionadas, los ecologistas ven «un gasto inútil» al considerar que estas actuaciones «no tienen más que efectos negativos para el medio ambiente, además de incrementar la velocidad de las aguas ocasionando esas inundaciones que se pretende evitar aguas abajo». Así, tachan por igual otras actuaciones de la CHE similares en tramos fluviales de Ojacastro, en el Zamaca en Bañares, en el Leza en Agoncillo o en el Ebro en Alfaro.

Desde este planteamiento, los ecologistas piden dedicar las obras de emergencia» a «actuaciones realmente necesarias y no para destruir los cursos fluviales». «Creemos que la CHE y el Gobierno de La Rioja deben trabajar en deslindar las riberas de nuestros ríos, para que así se puedan producir las inundaciones sin afectar a fincas particulares y se puedan recuperar los hábitats de ribera», propone.