El epicentro festivo

Patrón. Hubo misa por San Ezequiel./Ernesto Pascual
Patrón. Hubo misa por San Ezequiel. / Ernesto Pascual

Las citas infantiles y la misa por San Ezequiel convierten a la plaza de España en el escenario principal

Ernesto Pascual
ERNESTO PASCUAL

En la recta final de las fiestas, la plaza de España continuó siendo ayer el epicentro del que nace el ambiente de las fiestas alfareñas. En el camino hacia el mediodía, los niños bailaron y cantaron -también sus padres- con el espectáculo 'Canciones de la tele' y algunos de sus personajes favoritos. A unos metros, el Aula Taurina Diego Urdiales invitó a jugar a ser toreros a los niños que se adentraron en el juego de salón. Y para alimentar el ambiente, la degustación que ponía aroma en los soportales era de carrillera.

Apartándose del jolgorio, la colegiata de San Miguel recibía a cientos de vecinos que acudieron a honrar a San Ezequiel en la fecha que conmemora su fallecimiento en 1906. El párroco Javier Martín dedicó la homilía a los enfermos y recordó las dificultades que superó el santo alfareño en su labor en Filipinas, Colombia y también España para dedicar su día a día al bien de los demás.

A la plaza de España llegaba también el último pasacalles de la comparsa de gigantes y cabezudos. Los gigantes dedicaron cinco bailes a los cientos de espectadores reunidos antes de despedirse hasta las siguientes fiestas.