La Rioja

Lo que nos vierte el vecino

Aspecto que presentaba la canalización por donde sale el vertido de Oyón el pasado viernes, agua blanquecina, con espuma y mal olor junto a los huertos sociales de Logroño.
Aspecto que presentaba la canalización por donde sale el vertido de Oyón el pasado viernes, agua blanquecina, con espuma y mal olor junto a los huertos sociales de Logroño. / Justo Rodriguez
  • Las aguas residuales mal depuradas de Oyón siguen llegando al Pozo Cubillas tras años de denuncias

  • Desde la comunidad vasca se insiste en que las obras de ampliación de la EDAR empezarán «este mismo año» y se pondrá fin al problema

El problema no es nuevo: aparecen y desaparecen, pero no son los ojos del Guadiana, sino los vertidos de la alavesa Oyón al río Ebro a su paso por Logroño. Y en los últimos días han vuelto a hacer acto de presencia en el barranco cercano al cementerio de Logroño siendo detectados precisamente por su mal olor. Los adjudicatarios de los huertos de ocio de El Campillo llevan semanas alarmados por una situación que, de manera intermitente, se viene repitiendo desde hace años. Demasiados.

El problema medioambiental que supone para Logroño las aguas residuales sin depurar -mal depuradas en el mejor de los casos- de Oyón vuelve a salir a la luz. «Paseando por la zona me vino un olor nauseabundo y me di cuenta que procedían de un arroyo que desconocía, cuya agua estaba blanquecina y cargada de espuma... y lo peor es que moría directamente en el cauce del río», denunciaba un lector a Diario LA RIOJA hace dos fines de semana.

Justo en la segunda rotonda de la carretera de Navarra que da acceso al cementerio, al inicio de la avenida de la Sonsierra en dirección Oeste y comienzo de la denominada Cuesta de Pavía al Este, se puede ver cómo la canalización termina y el arroyo de aguas residuales mal depuradas o directamente sin depurar fluye cercano a la tapia del camposanto en dirección al Ebro por los terrenos que el Ayuntamiento capitalino ha destinado a huertos sociales.

«Somos muy conscientes del problema que estamos causando a los vecinos de otra comunidad, y estamos muy comprometidos con la solución», asegura a Diario LA RIOJA el alcalde de Oyón, Eduardo Terroba. De hecho, el primer edil anuncia que, tras años de espera, el comienzo de las obras para la ampliación de la estación depuradora «es inminente».

«Para antes de fin de año», precisa y recuerda que lo que había hasta la fecha no era una EDAR «propiamente dicha», sino una 'desbastadora de fangos', «una línea de tratamiento primario -separación de sólidos y líquidos-» insuficiente mientras llegaban unas obras por fin licitadas, adjudicadas y con las correspondientes licencias ya solicitadas y concedidas. «Aparte de tal obra, la traída de uno de los polígonos ya está en marcha», añade el regidor alavés.

«Lo de la ampliación de la depurado ya lo han dicho otra veces, llevan años de hecho, así que sólo cabe esperar que esta vez sea la definitiva», deseaba ante tal anuncio el concejal de Medio Ambiente de Logroño, Jesús Ruiz Tutor. Y es que el problema de los vertidos de Oyón al Ebro a su paso por Logroño se ha convertido en algo histórico, «recurrente» en palabras del propio Tutor.

Desde el Ayuntamiento de Logroño, no en vano, llevan años sufriendo una situación que, a la espera de la solución definitiva -ahora sí parece que en curso-, tenía visos de eternizarse para desesperación de autoridades y colectivos ecologistas riojanos: «A lo largo de los últimos años se han recibido a través de numerosos canales quejas puntuales de ciudadanos por la presencia de olores y vertidos en esa zona del arroyo de Oyón, si bien al tratarse de vertidos que finalmente desaguan en un cauce público, desde la Dirección General de Medio Ambiente de este Ayuntamiento, cuando se han constatado este tipo de situaciones que generan molestias, se han comunicado puntualmente a la Confederación Hidrográfica del Ebro para que se adoptasen todas aquellas medidas oportunas en el ámbito de sus competencias».

«Cada Ayuntamiento debería tener un sistema de control»

Quejas y denuncias ciudadanas, como la recibida en Diario LA RIOJA o «mediante revisiones y comprobaciones periódicas que desde la propia Dirección General se realizan en las distintas salidas de aguas pluviales dentro del término municipal». «Mientras aquí, en La Rioja, hemos hecho los deberes, en otros sitios no han sido tan diligentes», protesta el concejal de Medio Ambiente.

«Nosotros tenemos un sistema de control de vertidos domésticos e industriales, y cada Ayuntamiento debería tenerlo, pero no es así», sentencia. «Aquí se cumple, y al que no cumple se le sanciona», asevera quien habla de que, igual que en su día existían las vacaciones fiscales, hoy en día se mantienen las «vacaciones medioambientales».

Desde Amigos de la Tierra en La Rioja -antiguo Colectivo Ecologista Riojano que ya lo denunció en el 2009 consiguiendo que la CHE sancionase al Ayuntamiento de Oyón- se critica la «dejadez y falta de interés» de La Rioja por exigir soluciones al País Vasco.

«¿Pasaría lo mismo si fuese al revés? El País Vasco se ríe de La Rioja...», se pregunta y responde su coordinador, Juan Donaire.