La Rioja

La autovía A-68 sufre un retraso en el sureste de Aragón mayor que en La Rioja

  • El Gobierno aragonés ha pedido una reunión «de urgencia» con Fomento y 11.000 firmas exigen que se duplique la 232 entre Zaragoza y Alcañiz

Mientras el estudio informativo del desdoblamiento de la N-232 en territorio riojano (con excepción de la ronda sur, que es el cuarto tramo de los seis en los que se dividió el proyecto) sigue a la espera de aprobación definitiva desde el 2009, Navarra tiene completamente desdoblado su corredor desde el 2008 y la duplicación de Aragón está más avanzada en el tramo oeste hacia el límite con la comunidad foral, que en el tramo sureste, que se encuentra incluso peor que en La Rioja en cuanto a su tramitación administrativa, lo que ha motivado la respuesta de los ciudadanos y una recogida de firmas para exigir su «desbloqueo».

La autovía A-68 echó a andar como proyecto en los años 90. Fue entonces cuando se inauguró su primer tramo, entre Zaragoza y Figueruelas, que se hizo para mejorar las comunicaciones entre la capital aragonesa y la localidad donde está la fábrica de General Motors.

En junio del 2008 se pusieron en servicio los últimos tramos de la autovía que hasta el momento se han construido: los del desdoblamiento de la N-232 a su paso por Navarra. Con la apertura de los corredores Castejón-Tudela y Buñuel-Cortes, el desdoblamiento de la N-232 en territorio navarro se completó justo para la inauguración de la Expo de Zaragoza de ese año. La actuación del Gobierno foral (con competencias en materia de carreteras) fue un paso de gigante en aquel momento, dado que Aragón carecía de un proyecto de construcción sobre el desdoblamiento y el estudio informativo de la duplicación en La Rioja (125 kilómetros entre Haro y Alfaro) aún se encontraba pendiente de autorización ambiental.

El Ejecutivo foral invirtió un total de 70 millones de euros en la construcción de 32,5 kilómetros de autovía que, indirectamente, mejoraron la conexión de la Rioja Baja (Alfaro) con la capital aragonesa ya que, desde entonces, los vehículos que recorrían la carretera N-232 comenzaron a tomar la nueva A-68 en Castejón (la distancia que separa esta localidad de la ciudad riojabajeña apenas supera los ocho kilómetros) para circular por una autovía.

La A-68 termina en la localidad navarra de Cortes donde desemboca, de nuevo, en la N-232 en Mallén, punto en el que empieza el tramo aragonés de la nacional hasta Zaragoza. La N-232 no está desdoblada en la vecina provincia entre Figueruelas y Mallén. Soporta un tráfico medio de entre 10.000 y 13.000 vehículos diarios, destacando la elevada proporción de vehículos pesados, entre 6.000 y 7.000 al día. Además es uno de los mayores puntos de acumulación de accidentes mortales de esa comunidad.

Las obras del desdoblamiento de la carretera nacional entre Figueruelas y Gallur comenzaron el pasado mes de abril con los primeros movimientos de tierra y las labores de señalización. La obra salió licitada en diciembre del 2015 con un presupuesto de 47,4 millones, para una longitud total de 14 kilómetros. La autovía tendrá dos calzadas de siete metros de anchura cada una para albergar dos carriles por sentido. A lo largo del trazado está previsto que se levanten cuatro enlaces.

El siguiente tramo es el Gallur-Mallén (15,1 kilómetros), cuyas obras autorizó el Consejo de Ministros hace un año, con un presupuesto de 67,9 millones de euros. Se trata de una carretera con sección de autovía con dos calzadas separadas y dos carriles cada una de 3,5 metros. A lo largo del trazado se dispondrán cuatro enlaces y un semienlace. Están proyectadas quince estructuras, entre las que figuran cinco pasos superiores, seis pasos inferiores, dos ampliaciones de pasos inferiores y dos viaductos sobre el río Huecha.

Por el contrario, la situación del desdoblamiento en el sureste de Aragón está mucho más retrasada. Sólo hay diez kilómetros construidos entre Zaragoza y El Burgo, a pesar de que la necesidad de una autovía que una la capital aragonesa con el Mediterráneo es una reivindicación histórica. Por ello, y ante la alta siniestralidad de la vía, el Gobierno de Aragón ha anunciado recientemente su decisión de «liderar una estrategia común» para exigir la A-68 al nuevo titular de Fomento, Íñigo de la Serna. En este sentido, el Ejecutivo aragonés ya ha solicitado «una reunión de urgencia» con el ministro.

En los últimos diez años vieron la luz variantes como las de Alcañiz y El Burgo, pero en la provincia de Teruel, toda la A-68 sigue pendiente desde el 2012: se publicó el estudio informativo de impacto ambiental, pero aún no está aprobado.

La situación ha movilizado a los ciudadanos de la comarca y en la plataforma Change.org se ha iniciado una recogida de firmas para que se duplique la N-232 entre Zaragoza y Alcañiz. Ya cuentan con más de 11.000 rúbricas y esperan llegar a las 15.000, como mínimo.