La Rioja

El Alto Oja delimitará un coto conjunto e Igea prepara una ordenanza propia

Como bien natural sujeto a los vaivenes climáticos, el presidente del Grupo Micológico Verpa, Carlos M. Pérez del Amo, remarca que los municipios seteros deberían aprovechar el recurso para «orientarlo al turismo si quieren seguir manteniendo ingresos».

Ezcaray ha apostado por esta vía y sus jornadas micológicas, que a partir del próximo día 30 celebrarán su 25 aniversario, «son las mejores del norte», según destaca el alcalde ezcarayense, Diego Bengoa. La gastronomía juega un papel preponderante en esta cita, que reunirá a grandes figuras de los fogones como Chicote, Aduriz, Sacha Hormaechea y Francis Paniego. «No entendemos la micología sin la gastronomía», afirma Bengoa, quien no obstante señala que las setas suponen un complemento a la oferta de actividades del otoño en la villa, y que incluyen la caza o la berrea.

Aunque asegura que en campañas anteriores la afluencia de seteros a esta zona no ha derivado en situaciones de «abuso» en la recogida, las localidades del Alto Oja trabajan para delimitar próximamente un coto conjunto. Ahora el acceso es libre. También al coto de Igea, municipio que prepara su propia ordenanza regulatoria. Hasta ahora aquí nadie paga, salvo un colectivo catalán que abona un canon de unos 3.000 euros por reservarse una parte. En el 2016, al no haber setas, todavía no lo han satisfecho, certifica el regidor, Sergio Álvarez.

Los aficionados a la micología saben bien que la lluvia, la temperatura, el viento sur y las heladas son los factores fundamentales que van a incidir en la aparición o ausencia de setas, siempre dentro de los ciclos propios para cada una de las especies a recolectar.

Algunas de las especies de hongos más interesantes de cara al recolector, como níscalos, tricolomas, boletos. mantienen una relación directa con determinadas especies arbóreas en forma de micorrizas. Otras como champiñones, setas de cardo, de chopo. son saprófitas, es decir, descomponen los detritus y la materia orgánica existente en praderas y bosques. Sin embargo todas ellas precisan de buenas condiciones de humedad y temperatura para su desarrollo y que puedan llegar a reproducirse, o siguiendo el criterio del aficionado, puedan aparecer las ansiadas setas otoñales que tanta ilusión producen al encontrarlas y como no, también el poder degustarlas más tarde en la mesa con la familia.

Estas condiciones atmosféricas, en general, sirven también para los hongos inferiores que en algunos casos son patógenos de cultivos, como el oídio o el mildiu. micosis que aparecen casi inmediatas tras las lluvias acompañadas de temperaturas altas posteriores como bien conocen nuestros agricultores y viticultores.

Este año 2016, en toda la península, pero particularmente en La Rioja, se está caracterizando por una importante escasez de lluvias y aparición de elevadas temperaturas, con abundancia del temido viento sur, siendo la conjunción de estos factores tan negativos la que está impidiendo el desarrollo normal de la campaña de otoño en lo que a micología se refiere. Según las noticias de los informativos, este sería el año más caluroso desde que se conservan registros.

Siguiendo los datos de las estaciones del Gobierno de la Rioja, concretamente la ubicada en Villoslada de Cameros, durante el periodo enero-septiembre de este año llevamos un déficit de lluvias del 32,5% respecto de la media de los dos años precedentes (2014-2015); pero resulta aún peor si hacemos comparación del periodo junio-septiembre de esos mismos años ya que el déficit se eleva al 76,2%. Esta sola información justifica el nefasto inicio de campaña que llevamos.

Nos preguntamos si esta circunstancia podría llegar a corregirse en las próximas semanas, es difícil pronunciarse, pero nuestra experiencia nos indica que si bien para algunas especies quizás pudiera ser tarde, para otras, si en fechas próximas aparecen las ansiadas lluvias y las heladas llegan tardías, aún llegamos a tiempo de que especies como las setas de cardo, las negrillas, capuchinas, níscalos... podamos encontrarlas por nuestros bosques.

Nuestro consejo a los aficionados es que continúen con esta actividad tan sana, divertida y formativa, visitando en sus paseos los bosques y las localidades serranas tan necesitadas de impulsos económicos, disfrutando de sus paisajes y gastronomía. Al fin y al cabo, las setas solo son una disculpa para conocer mejor nuestra naturaleza, nuestras gentes y nuestra cultura.