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Barreda y Sainz sacan la casta

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Joan Barreda, durante la disputa de la tercera etapa. / Nicolás Aguilera (Efe)

  • El valenciano se lleva la victoria en la difícil tercera etapa, que acabó a casi 4.000 metros de altitud, y es el nuevo líder de la clasificación de motos

  • Vuelco en coches: los Toyotas de Al Attiyah, De Villiers y Roma sufren averías y dejan la victoria a Peterhansel, con Sainz 2º del día y de la general a sólo 42 segundos

La primera gran jornada de corte del Dakar dejó una de las actuaciones más memorables de Joan Barreda en el raid. El piloto valenciano realizó un ataque en una etapa muy difícil, marcada por la altitud (la meta estaba a casi 4.000 metros), las oscilaciones térmicas (pasaron de 36ºC a poco más de 5ºC) y una zona neutralizada que obligó a todos los pilotos a mantener la concentración en uno de los primeros grandes puntos críticos de la jornada. Ahí es donde Barreda sacó lo máximo de sí, y demostró que su único objetivo de este Dakar es la victoria. Al que arrancaba líder, Toby Price, le acabó endosando la friolera de 22 minutos en esta etapa y 17 minutos en la general.

En coches, pesadilla para Toyota: Nasser Al Attiyah, Nani Roma y Giniel de Villiers sufrieron sendas averías en la segunda parte de la jornada, y dejaron expedito el camino para un equipo Peugeot que vio el primer triplete del raid. El vencedor fue Stépháne Peterhansel, con un inmenso Carlos Sainz segundo que sacó lo mejor de sí en la segunda parte de la etapa para remontarle a Sebastien Loeb, que tuvo un pinchazo en los últimos kilómetros.

La etapa comenzaba ya con una buena criba. En la salida de San Miguel de Tucumán faltaban 24 pilotos, entre ellos Xevi Pons, que acabó la jornada del martes casi a las 6 de la madrugada para no poder salir unas horas después, o José Luis Espinosa, el 'Caballero Negro', que era el único representante español en la categoría de quads.

Barreda en modo 'full attack'

La demostración de coraje de Joan Barreda en la tercera etapa del Dakar 2017 ya es historia del raid. El piloto valenciano apretó los dientes tras un inicio de raid un tanto dubitativo, y demostró que en las jornadas donde el resto afloja, él es capaz de arriesgar más. Tras la exhibición de Toby Price en el día anterior, 'Bang Bang' se mentalizó de que debía dar un golpe de mando si quería mantener intactas sus aspiraciones a victoria.

"Esta etapa la tenía marcada en la agenda. Ayer perdí un poco de tiempo, lo cual es una pena, pero hoy me han ido bien las cosas. Mi estrategia es la siguiente: controlar y, cuando se presente la oportunidad, atacar. Queda aún mucha carrera por delante, y las diferencias marcadas en esta tercera etapa son mínimas. Este año todo va a ser diferente. Y creo que la estrategia de control y ataque es la correcta", afirmó, notablemente cansado, a su llegada a bivouac.

Barreda le metió 13 minutos a Sam Sunderland, uno de los 'cocos' de KTM, lo que da buena muestra del rendimiento del español. Barreda tomó el control de la prueba en los primeros kilómetros de salida, aún a 'baja' altitud, y de ahí no aflojó hasta el final. La mínima diferencia de la que gozó fue de poco más de 5 minutos en el WP1, y de ahí para arriba. Tanto ansiaba la victoria Barreda que no se dio cuenta cuando pasó cerca de un cactus y se lastimó la mano, por lo que tuvo que ser atendido en la clínica de la meta.

El resto de españoles tuvieron suerte dispar. Gerard Farrés gozó de una etapa muy sólida y se metió con el octavo tiempo de la jornada, justo por delante del que llegaba como líder, un Toby Price que no estuvo a la altura. Joan Pedrero y Laia Sanz firmaron una actuación razonable, aunque con más de media hora de retraso con respecto a Barreda. Las aspiraciones a 'top 20' de la general siguen intactas.

La pesadilla de Toyota es la sonrisa de Peugeot

Peugeot vivió un día dulce en este Dakar. Stéphane Peterhansel sumó su primera victoria en este raid, al imponerse a un luchador Carlos Sainz que, en el sprint final, sacó lo mejor de sí para obtener un enorme segundo puesto. Sólo Mikko Hirvonen le puso las cosas complicadas al español que, no obstante, sólo se dejó menos de dos minutos con el vencedor. La remontada del 'Matador' habla por sí sola: empezó el día cediendo 8 minutos con el líder y acabó con sólo dos de desventaja. Al final del día eran tres Peugeot los que dominaban la clasificación de la jornada, con Sebastien Loeb completando un podio de la etapa meritorio, toda vez que sufrió un pinchazo.

Lo amargo del día le tocó a Toyota. El fabricante japonés, que aún tiene muy reciente su derrota en las 24 horas de Le Mans cuando el coche que iba a ganar se rompió en la última vuelta, vio cómo en los últimos kilómetros sus tres primeros espadas se quedaban parados. Primero fue Nasser Al Attiyah, que perdió una rueda y se dejó tanto tiempo que salvo una debacle de arriba ya será definitivo para sus aspiraciones. Después fue el sudafricano Giniel de Villiers quien vio cómo su Hillux se quedaba parado. Por último, aunque este sí pudo acabar el día sin perder demasiado, Nani Roma también tuvo un serio susto que le hizo dejarse más de 13 minutos.

Con el resultado de la jornada, Loeb sigue líder de la general con sólo 42 segundos de ventaja sobre Carlos Sainz. La entrada en territorio boliviano, con meta en Tupiza, también supondrá la entrada en la llamada 'altura de recorrido', a más de 3.500 metros, que pondrán a prueba a todos los corredores y sus mecánicas los próximos seis días. Las dunas pondrán un extra de picante a la jornada.

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