La Rioja

De paseo por el corazón de La Rioja

En el corazón riojano
/ R.G.
  • La Vía Romana permite seguir a pie o en bici el curso del Iregua entre Logroño y Piqueras

Algunos indicios históricos avalan la existencia en época romana de una ruta entre la población de Varea -puerto fluvial en aquella época- y la heroica Numancia, cuyo trazado estaría motivado para facilitar las relaciones comerciales entre los pueblos del Imperio.

Hoy en día apenas si quedan restos originales de aquella calzada romana y en otros tramos se desconoce su recorrido. Pero los vestigios de aquel camino sirven de base para el sendero de la Vía Romana del Iregua, que se ha configurado para enlazar Logroño con el puerto de Piqueras a lo largo de 77,2 kilómetros ininterrumpidos.

El Gobierno de La Rioja emprendió hace más de una década este proyecto para acondicionar una ruta que siguiera todo el curso del Iregua, a veces a pie de cauce y otras a media ladera.

En un primer momento se adecuaron y señalizaron más de 56 kilómetros, entre Viguera y Piqueras, para conformar un sendero peatonal por el Camero Nuevo.

El tramo bajo

En el corazón riojano

En el 2012 se abrió el tramo más bajo, de 2,2 kilómetros, que enlaza Puente Madre con Villamediana. Y recientemente se ha inaugurado el último trecho que restaba para unir Logroño con Piqueras, los 19 kilómetros entre Villamediana y Viguera.

La menor exigencia física de estas etapas bajas, en comparación con las de la sierra, las hacen apropiadas para recorrerlas también en bicicleta.

El Iregua surca en su avance una gran diversidad de paisajes y climas, desde su cuna en sierra Cebollera hasta su fusión con el Ebro en una zona de riberas.

Así, la ruta resulta especialmente atractiva por la posibilidad de disfrutar de muy variados hábitats y de la riqueza cultural y patrimonial del corazón de La Rioja.