Acude a la comisaría de Gijón a denunciar una agresión y la arrestan por abandonar a sus hijos

Calle de Rendueles Llanos, en El Coto, donde reside la mujer detenida por abandono. /ARNALDO GARCÍA
Calle de Rendueles Llanos, en El Coto, donde reside la mujer detenida por abandono. / ARNALDO GARCÍA

La Policía Local dice que era «incongruente» y estaba «bajo los efectos del alcohol» | Los menores, de 8 y 12 años, estaban solos en casa

LAURA MAYORDOMOGijón

Rocambolesca historia la que protagonizó una vecina de Gijón de 46 años este fin de semana. Lo que en un principio parecía un episodio de agresión machista, al menos tal y como ella lo presentaba, acabó desvelándose como un caso de abandono de menores.

Ocurrió la madrugada del sábado. A eso de las siete de la mañana, una mujer se presentó en la comisaría de la Policía Local, en la calle San José, con intención de denunciar que había sido agredida por un hombre. Los agentes que le tomaron declaración se dieron cuenta enseguida de las lagunas e incongruencias de su relato, por lo que incidieron en el interrogatorio para comprobar, finalmente, que tal agresión no había tenido lugar. Además, a lo largo del interrogatorio, la mujer, de nacionalidad venezolana, negó tener hijos para, más tarde, acabar reconociendo que sí que los tenía. Ante esa actitud, y teniendo en cuenta que, según sostiene la Policía Local en un comunicado difundido ayer, la mujer «estaba bajo los efectos del alcohol», los agentes decidieron indagar más en el caso.

Fue así como consiguieron que acabara indicándoles su dirección, un domicilio radicado en la calle Rendueles Llanos, en el barrio de El Coto. Poco después conseguían comprobar que en el interior de la vivienda se encontraban dos menores, de ocho y doce años respectivamente. Los niños estaban bien, lo que no se sabe es desde qué hora llevaban solos.

Al final, la Policía Local acabó deteniendo a la madre como autora de un presunto delito de abandono de menores. Se encuentra en dependencias policiales a la espera de pasar a disposición judicial. Por su parte, los menores quedaron a cargo de una adulta amiga de la familia.