Cancelado por tercera vez en cuatro días el vuelo Madrid-Agoncillo

Una imagen del panel en el aeropuerto de Madrid./
Una imagen del panel en el aeropuerto de Madrid.

Se suprime de nuevo el avión que enlaza la capital española con La Rioja | La compañía justifica ante los pasajeros la decisión con «el mal tiempo en la zona norte del país»

Belén Martínez-Zaporta
BELÉN MARTÍNEZ-ZAPORTALogroño

El vuelo de Madrid-Agoncillo volvió a cancelarse en la tarde de este miércoles dejando a los pasajeros sin poder venir a La Rioja. Este martes por la noche por fin aterrizó el avión en el aeropuerto de Agoncillo desde la capital española después de tres días sin este servicio y el de la mañana del día siguiente despegó sin excusas lo que hacía pensar que los problemas por fin habían terminado.

Tras ésta última cancelación, la tercera en cuatro días, la explicación que se dio a los pasajeros fue «el mal tiempo de la zona norte del país».

Air Nostrum había atribuido el martes la supresión de los vuelos de estos días a las obras que Aena está realizando para adecuar la pista 14L-32R del aeropuerto Madrid-Barajas Adolfo Suárez, como publicaba Diario LA RIOJA. La aerolínea explicaba que estos trabajos «están provocando fuertes demoras» y, en algunos casos, también cancelaciones.

Desde Aena indicaban de nuevo que «la compañía es la que decide que vuelos no salen» y tampoco podían dar una explicación cuando se conoció la noticia -más allá de las citadas obras- para lo que estaba provocando que el avión de La Rioja fuera el afectado.

En total, en cuatro días no han realizado la ruta programada: el avión del domingo por la noche para venir a Agoncillo, el de la mañana del lunes para ir a Madrid y el de vuelta a La Rioja por la noche, el de la mañana del martes y el de regreso a La Rioja de este miércoles, es decir, cinco vuelos. De seis viajes sólo se ha realizado uno. Y las obras tienen previsto que duren hasta el día 31.

«Te sienta fatal, pero es el medio óptimo para venir a trabajar a Madrid»

Después de contactar con algunos pasajeros afectados, el enfado se había apoderado de unos, así como la resignación era el estado de ánimo de otros. Este último era el caso de un profesional de Logroño que había acudido a Madrid para una jornada de trabajo.

«Vaya por delante que soy un defensor auténtico del avión de Madrid desde Agoncillo porque me parece la mejor manera de poder ir y venir en el día para trabajar. Es el medio óptimo», decía el logroñés desde el aeropuerto Barajas Adolfo Suárez.

«Yo ya estaba mosqueado con lo ocurrido estos días», explicó sobre su sensación antes de coger el vuelo. «Así que he mirado la aplicación de Iberia y ahí he visto antes que en ninguna parte que se había cancelado el vuelo», detalla. «Para que te atiendan en el mostrador hay una fila tremenda, tengo como el número 400 y van por el 200...», describía. En realidad, las explicaciones sobre lo sucedido tampoco le habían sido dadas, así que se había acercado a una auxiliar que «me ha indicado que me subiera al autobús», decía, y en eso estaba.

«Lo extraño es que no hay tantos vuelos cancelados, el de Logroño y uno a Granada. Es cierto que es de los últimos y se van acumulando los retrasos y parece que por eso le afecta pero... Es un poco raro», comentaba.

Aceptaba que no se puede negar que «te sienta fatal». «El caso es que ahora iremos en autobús a Logroño y llegaré a casa a las dos de la mañana. Espero que nos dejen en Agoncillo y así por lo menos podré recoger el coche hoy y no tener que volver mañana en taxi para hacerlo».

Para terminar esta jornada comentaba: «Ha habido una mala planificación porque estamos saliendo de Madrid a las 22.10 horas y se ha contratado el autobús a las 20.40». «También ha habido algún problema con la maleta de algún pasajero, pero nos han dado algo de cenar, han sido muy amables», decía con humor antes de iniciar el regreso a Logroño.

En lo que va del 2019, el aeropuerto de Logroño-Agoncillo ha registrado ocho cancelaciones de vuelos con la de este miércoles.

No hay que olvidar que el vuelo de este jueves tampoco despegará desde Agoncillo hacia Barajas. Es la consecuencia directa de que no haya aterrizado el de la noche porque el avión no va a 'dormir' en el aeródromo riojano.